Luis Núñez Salmerón
Aunque todavía la propuesta de reformas tributarias no ha llegado a la Asamblea Nacional, los sectores afectados no están muy convencidos de sus bondades y más bien piden tiempo para evaluar el impacto.
Turismo, banca, casinos y minería son los sectores mencionados para ser afectados con los nuevos impuestos.
Sergio Argüello, director de asuntos jurídicos del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), explicó que todavía no han recibido una comunicación oficial sobre la posibilidad de recortar los beneficios de la Ley de Incentivos Turísticos (Ley 306) y más bien están trabajando en una propuesta de reforma para ampliarlos a las pequeñas y medianas empresas nacionales que han quedado fuera.
Mientras que los empresarios de casinos mantienen posiciones encontradas según reconoció Inmer Tercero, “tenemos intereses encontrados” ya que según él hay un falso criterio sobre el sector pues se piensa que generan grandes ganancias.
“Los primeros seis meses estábamos ganando, al año quedamos tabla (sin pérdidas ni ganancias), y ahora perdemos 30 mil dólares”.
Por su parte el vocero del Casino Pharaohs, Ricardo Alvarado, aseguró que están esperando la aprobación final de la ley, pero que en todo caso ellos son respetuosos con la legislación nacional y van a cumplir con lo que mande la ley.
MINEROS MANTIENEN POSICIÓN
En carta enviada al Ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, el presidente de la Cámara Minera de Nicaragua (Caminic), Frank Mena, asegura que desde la entrada en vigencia de la Ley Especial de Minas (vigente desde el 2001), el sector está pagando impuestos denominados ad valorem o de extracción y los impuestos superficiales, al tiempo que estableció exoneraciones a la industria para promover la extracción y aprovechamiento de los recursos minerales.
De tal forma que según Mena, las empresas mineras enteraron 38 millones de dólares en una actividad que solamente está explotando el 0.46 por ciento del territorio nacional.
En tal sentido sostiene que es “razonable mantener los incentivos fiscales actuales para lograr la ampliación del área explotable y generar mayores ingresos al país”.
Los empresarios mineros consideran que la eliminación de las exoneraciones fiscales al sector cambiará las reglas del juego en apenas cuatro años de vigencia de la ley que “constituirá una mala señal a la inversión extranjera”.
No obstante la Asamblea Nacional sostiene que esta reforma solamente afectará las nuevas inversiones mineras.
Wálmaro Gutiérrez, diputado de la bancada del Frente Sandinista, da la razón al sector en cuanto a que no se les puede cambiar las reglas del juego a las empresas de la minería metálica que ya están establecidas, pero sí es posible hacerlo para las nuevas inversiones que deseen establecerse en el país.
Pero según los empresarios esta decisión provocará que no se den nuevas inversiones quedando la actividad limitada a los niveles actuales, desaprovechando el potencial minero que tiene el país.
En tanto la banca ya había expresado sus comentarios al respecto, teniendo como principal demanda que los costos que enfrentan a través del Fondo de Garantía de los Depósitos sean similares a los del resto del istmo.