Fabián [email protected]
SORPRESAS
“La vida te da sorpresas…”, dice Rubén Blades. ¿Quién iba a creer que Daniel Ortega terminaría representando a Arnoldo Alemán cada vez que se reúne con Bolaños. Sorpresas te da la vida… ¡Ay Dios!
DOBLE DISCURSO
Dice el diputado sandinista Bayardo Arce que para ajustar el Presupuesto se puede quitar el dinero que se da al Despacho de la Primera Dama porque para eso está un Ministerio de Salud, y que se puede eliminar la Secretaría de la Juventud porque para eso existe el Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes. Hombré, pensaba, no deja de tener razón. Pero cuando alguien mencionó que se podría disponer de los 400 mil córdobas que se le dan a cada diputado para que haga “obras sociales”, Arce reaccionó distinto: “No, no, yo tengo becados 50 muchachos, ¿cómo van a seguir estudiando si se les cortan esas becas?”, dijo. Pues con los mismos ministerios que atenderían a las mujeres con cáncer que abandonaría el Despacho de la Primera Dama y a los jóvenes que ya no beneficiaría la Secretaría de la Juventud, diputado. ¿No es que estábamos en contra de las duplicidades? ¿O es que lo que es bueno para la gansa es malo para el ganso?
DEDOS
Dice el diputado liberal Enrique Quiñónez que una de sus diputadas debía ser expulsada de la Convención porque alguna vez no votó como orientó el partido. Y yo creía que para ser diputado se debía tener algo de cerebro. Basta entonces que tengan dedo para apretar el botón. Ya que nos descaramos, que legislen sólo Daniel Ortega y Arnoldo Alemán. “¡Pongo mis 38 votos a favor! ¡Aquí están tus 38 y nueve más!” Y así, en vez de estar pagando a “levantamanos” nos entenderíamos con los verdaderos dueños del circo.
MALA DEFENSA
A veces siento pena por la pobre defensa que hacen los impulsores de la nota roja. Por ejemplo, Lucía Pineda, una de las periodistas que al menos ha dado la cara en esta polémica, justifica la nota roja diciendo que a veces hace la función de policía deteniendo a algún malhechor, en otras ocasiones se pone la capa de Superman para entrar al rescate de una niña golpeada aunque tenga que allanar la casa ajena, y la mayoría de las veces convertida en Madre Teresa de Calcuta repartiendo sillas de ruedas a desvalidos o mochilas a policías… ¿Y cuándo hacen de periodistas, Lucía? Es como si un chef dijera que cocina tan bien su filete de res que sabe a pollo.
GRIPE
La actual fiebre por la nota roja que muestran la mayoría de televisoras es como una gripe en el periodismo de Nicaragua. Dañina pero no durará tanto. Creo. Se va a morir sola. Simplemente porque quienes la consumen se cansarán de ver la misma película todos los días. A alguien le puede resultar entretenido ver un pleito de perros callejeros en la tele. ¿Pero verlo cada día?
¿VALE LA PENA?
El peligro es que los que siempre han querido amarrar de pies y manos al periodismo encuentren en esta “gripe” la justificación que siempre anduvieron buscando para darle la medicina que a ellos les gusta: la censura. ¿Están conscientes quienes promueven este comportamiento, que no son los periodistas, del daño que le están haciendo al periodismo nicaragüense? ¿Vale la pena? ¿Están claros los periodistas que cuando la sangre deje de vender los dueños de los medios cambiarán de temática, tal vez de personal, y a ellos les será muy difícil quitarse el olor que adquirieron al tirarse a la piscina de lodo? ¿Vale la pena?