- Ex alcalde de Prinzapolka rechaza señalamientos sobre supuesta corrupción
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO MINERO
Raymundo Tripas Jorge, el controversial ex alcalde liberal del municipio de Prinzapolka, refutó a las nuevas autoridades edilicias que desaprueban su administración y se quejó del gobierno de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), controlado por Yatama, señalándolo de saboteador de su gestión.
“El gobierno regional le orientó a empresas madereras que no pagaran impuestos mientras yo estuviera a cargo de la Alcaldía de Prinzapolka”, denunció Tripas, quien asegura que a pesar de ese obstáculo logró impulsar varios proyectos de desarrollo.
Tripas añadió que los alcaldes anteriores, Hilario Thompson Waldemar y Santiago Obando Casanova, ambos de tendencia liberal arnoldista, le dejaron una deuda de 142 mil córdobas, “la que se convirtió en una carga muy pesada porque yo sólo estuve dos años como alcalde”, puntualizó Tripas, quien asumió la Alcaldía de Prinzapolka el 4 de febrero del 2003 cuando renunció Obando.
“TRUENA” CONCEJAL
Mientras que el ex concejal sandinista y aliado de Tripas, Daniel Castrillo Conrado, arremetió en contra el asesor de la nueva administración edilicia de Prinzapolka, Carlos Rodríguez Gaitán, quien denunció supuestos actos de corrupción durante la gestión del edil saliente y del concejal Castrillo.
“Rodríguez no puede hablar de corruptos porque él robó y vendió machetes y bombas de mochila que envió el Gobierno a Prinzapolka para los damnificados de las inundaciones del año pasado”, indicó Castrillo.
Castrillo advirtió que puede acusar a Rodríguez en los juzgados por injurias y calumnias. “Exijo que él (Rodríguez) se retracte, de lo contrario va a tener problemas”, amenazó.
Por su parte, Rodríguez reiteró que la nueva administración edilicia apenas investiga para desentrañar todo el desorden que heredaron del gobierno municipal saliente.
“Cuando la Contraloría cite a Raymundo Tripas y Daniel Castrillo ellos tendrán la oportunidad de demostrar si son honestos o no»”, comentó Rodríguez.
POBREZA Y DEUDAS
Tripas admitió haber dejado una deuda abultada de 450 mil córdobas. “Tenía la disposición de pagar todo lo que se debía, pero las bajas captaciones de impuestos no me permitieron hacerlo”, explicó.
“Aunque Prinzapolka es uno de los municipios más pobres del país, a las nuevas autoridades municipales les queda una inversión de 19.10 millones de córdobas en obras promovidas por el Fondo Social de Emergencia (FISE), la cooperación danesa Danida y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”, concluyó Tripas.