Moisés Martínez
La Carretera Costanera, uno de los proyectos más ambiciosos del actual Gobierno y con el cual se pretende oxigenar al sector turístico, tendrá una nueva ruta.
El Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) convocará en tres semanas la licitación para la realización de los estudios para el diseño del proyecto.
Este proceso de licitación será financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), por un monto de 800 mil dólares.
Ayer, los diputados de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional dictaminaron su aprobación para contraer este crédito con el BCIE e iniciar la licitación del diseño.
La razón por la cual el MTI decidió cambiar el antiguo diseño de la Costanera, elaborado en los 70, fue que éste no tomaba en cuenta el impacto ambiental.
Las reservas naturales de La Flor y Chacocente son conocidas por ser de los únicos ocho sitios en el mundo donde desovan dos especies de tortugas marinas.
La Carretera Costanera tiene una extensión de 131 kilómetros y su valor radica en que recorre 12 sitios turísticos del país, entre los cuales se encuentran ocho de los balnearios más conocidos, desde Montelimar en el departamento de Managua, hasta El Ostional, en Rivas.
CONSTRUCCIÓNEN 2006
De acuerdo a Ernesto Téllez, director de Planificación de proyectos del MTI, se espera que en octubre próximo ya se cuente con el diseño del proyecto, por lo que en abril del 2006 se pretende iniciar la construcción de la carretera.
Téllez declaró telefónicamente que se está negociando con el BCIE la condonación del crédito de 800,000 dólares a cambio de que esa entidad financiera seleccione a las empresas constructoras que participen en la licitación del contrato de ejecución del proyecto en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que también ha mostrado interés en financiar el proyecto.
PEAJE DESCARTADO
El año pasado, el MTI contempló la posibilidad de convertir la Costanera en la primera carretera privada del país.
Esto se debió a la oferta de un supuesto súper consorcio nica-estadounidense llamado Nicaraguan Coastal Toll Road Corporation (NCTRC).
Este consorcio ofrecía al MTI asumir todos los costos de diseño y construcción del proyecto, a cambio de una concesión de 25 años para cobrar un peaje por el uso de la vía.
Las primeras estimaciones de este consorcio eran cobrar un peaje de dos a ocho centavos de dólar por kilómetro.
Sin embargo, tan súbitamente como apareció, el consorcio se esfumó, y con ello la posibilidad de un peaje para transitar por la Costanera.
“Lo que pasa es que no vinieron a ofrecer nada concreto. Sólo venían con un maletín de mano. Además, nuestra legislación no contempla el sistema de peaje”, dijo al respecto Téllez.
“Nunca mostraron (el Consorcio) una posición firme ni un respaldo financiero concreto. Todo era sólo de boca, nada formal”, insistió el funcionario.