Moisés Martínez
En el pintoresco escenario político nacional existe un diputado que sueña con presidir lo que podría ser una de las instituciones más poderosas del país. Una que será llamada pomposamente Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep).
El parlamentario hizo de todo para demostrar que es el mejor para el puesto. Visitó radioemisoras, asistió a foros sobre energía eléctrica, se integró a la comisión técnica del llamado diálogo nacional.
Pregonó a todos los medios de comunicación que era el “ungido” por las bancadas liberales y sandinistas para el cargo de superintendente, mientras mostraba a los periodistas su organigrama para el funcionamiento de la Sisep e incluso adelantó que sus oficinas las instalaría en el edificio del actual ente regulador de las telecomunicaciones, Telcor.
Sin embargo, en política nada está escrito; a pesar de las promesas absolutas que le hicieran en alguna plática informal sus correligionarios de partido.
De eso debe haberse dado cuenta ayer el diputado Víctor Guerrero, luego de conocerse en la Asamblea Nacional que no existe en absoluto un consenso entre sandinistas y liberales sobre quién pasaría a presidir la Sisep, ya que ese tema ni siquiera se ha discutido en la mesa de negociaciones que sostienen estos dos partidos políticos con el Ejecutivo.
“No hay nada de candidatura. Nada de eso hemos hablado. No pueden existir candidaturas ni candidatos, si ni siquiera hemos discutido ese tema”, declaró apresuradamente el jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro.
Incluso, el diputado liberal y presidente de la Comisión de Infraestructura del parlamento, David Castillo, reveló que en el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) no se ha discutido sobre los candidatos para dirigir la Sisep.
Intentamos conocer la reacción de Guerrero sobre esta postura de sus homólogos parlamentarios, pero una grabación informó que su celular se encontraba fuera de cobertura.
“Víctor (Guerrero) ha expresado que desea ser nominado a ese cargo, pero eso no es una posición oficial aún”, aclaró Castillo.
Es más, la candidatura de Guerrero e incluso la de cualquier otro diputado se encuentra en el limbo tomando en cuenta que en el diálogo nacional no existe un consenso con el Gobierno en torno al parámetro que debe utilizarse para elegir a los funcionarios de la Sisep, ya que el Ejecutivo sostiene que deber ser alguien que no haya ejercido ningún cargo gubernamental o tenga claro vínculo cercano a alguna agrupación política.
Sin embargo, tanto liberales como sandinistas han rechazado tajantemente la postura gubernamental, calificándola como “inconstitucional”.
“No puede haber una discriminación de ese tipo. Aceptamos mejorar las especificaciones sobre los requisitos que deberían tener estos funcionarios, pero yo no puedo inhibir a personas sólo porque hayan sido ministros, presidentes o secretarios de algún partido político, son cosas que totalmente rayan en la inconstitucionalidad”, dijo al respecto el diputado Castillo.