El tico Paulo César Wanchope se fajó ante los mexicanos.

Silencio total en Costa Rica

Josué Bravo Toda Costa Rica, principalmente su capital, amaneció ayer invadida de un silencio sepulcral, luego que su Selección de Futbol fue superada 2 goles por 1, ante México, la noche del miércoles. “El honor de los ticos”, como es llamada la Selección en una popular tonada, amaneció herido al no poder superar al equipo […]

Josué Bravo

Toda Costa Rica, principalmente su capital, amaneció ayer invadida de un silencio sepulcral, luego que su Selección de Futbol fue superada 2 goles por 1, ante México, la noche del miércoles.

“El honor de los ticos”, como es llamada la Selección en una popular tonada, amaneció herido al no poder superar al equipo de México, que lució más ordenado, mejor desarrollo táctico y habilidoso en el manejo del balón.

Dos minutos (entre 8 y 10 del primer tiempo) fueron suficientes para que el mexicano Jaime Lozano diera sus dos estocadas que terminaron con una sequía de 48 años que tenía México de no anotar en suelo tico.

De paso dañó la fiesta que miles de ticos tenían preparada posterior al partido, si el resultado les favorecía. Como conocedores del futbol, más de uno le echó la culpa al portero, al árbitro, al técnico, al defensa, al volante o al delantero.

Desde la caída de los goles, los ticos vivieron su pesadilla y mostraron sus dificultades en el campo: falta de armonía, velocidad, ataque. Costa Rica fue débil, inseguro y sin ideas.

Aunque en el segundo tiempo intentó buscar la paridad del marcador, el esfuerzo no fue suficiente ante los aciertos de la defensa azteca.

Fue una noche de pesadilla, de derrota, en la que no se escuchó la algarabía de los ticos ni el ruido ensordecedor de las vocinas de los autos, como en aquellos tiempos de victoria.

Los aficionados y la prensa local todavía no asimilan la derrota, sobre todo porque se creyó que México iba a continuar con la racha de no ganar un partido en este país en eliminatorias mundialistas.

El técnico de los ticos, Jorge Luis Pinto, reconoció que durante los primeros minutos del encuentro su equipo pudo recibir más goles. “Perdimos el control del partido, el balón, el dominio, nos descontrolamos después de la anotación de tiro libre”.

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