Luz Violeta Ampié Sánchez
Sin lugar a dudas en Nicaragua pueden ocurrir una cantidad de acontecimientos que van en contra de todo principio y en contra de los derechos que tenemos como ciudadanos. Pero lo más triste es que la mayoría de la población se queda de brazos cruzados, no levanta la voz, no se pronuncia.
Unamos nuestros esfuerzos por una nación más humanizada y menos politizada, en la que prevalezcan salarios más ajustados a la realidad del país. Evitemos más formación de instituciones que desangran el presupuesto.
Para poder aumentar el salario de los maestros sería bueno bajar el salario a los diputados y quitarles la asignación para “obras sociales”, pues mejor labor social se haría proporcionándoles el merecido aumento a los maestros.
También sería bueno disminuir los salarios de los ministros, los contralores y los magistrados de la República.
No nos confundamos con quienes dicen defender los derechos de los maestros, porque ni siquiera ellos son capaces de dictaminar leyes con las cuales los salarios sean ajustados a la realidad, pues sólo velan por sus propios intereses.
Apoyo al magisterio en su lucha por lograr una mejora salarial. Por otro lado, una iniciativa de los padres de familia para aportar en la lucha de los maestros sería dar dos córdobas mensuales por cada alumno para que con ello se beneficie el salario de los maestros.