Ezequiel Pérez
No se debe descuidar la situación social que en estos momentos Nicaragua está pasando. Claro que el pueblo está consciente de que se debe elevar el salario de los maestros para compensar un poco la labor que realizan, pero tampoco se deben de olvidar que con toda esta situación los mayores perjudicados son todos aquellos niños y jóvenes que asisten a las escuelas e institutos públicos.
Hay muchos que han aprovechado la situación y la han mezclado con la política. Siempre, “en río revuelto ganancia de pescadores”. Por eso los dos diputados sandinistas, Zepeda y Gustavo Porras, acostumbran aprovecharse de las problemáticas sociales para sus propios intereses y utilizan la justa demanda de los maestros para beneficiarse.
En realidad estos dos señores no tienen nada que perder, sólo el salario “raquítico” de la Asamblea Nacional que ellos reciben. Tal vez por eso hasta ahora ambos diputados se acordaron que representan los intereses sociales, ¿pero qué ha pasado con los demás años?
La mejor solución para resolver este problema es que dialoguen ambas partes y lleguen a un acuerdo. Hay que hacerlo para que la juventud no salga perjudicada.