Bandera verde

José Joaquín Quadra C.

Las autoridades del Partido Conservador, conforme a sus estatutos han ordenado la reorganización del partido desde las bases, barrios, comarcas, municipios y departamentos, finalizando en la gran convención, órgano superior que elegirá la nueva directiva nacional y tomará las decisiones finales.

A propósito de lo anterior y por mi insistente lucha por el fortalecimiento y rejuvenecimiento del Partido Conservador, me siento obligado a exponer la siguiente consideración.

No es un simple capricho, ni apego a mi afiliación conservadora, decir que yo veo la necesidad de que el Partido Conservador con su bandera verde tome el lugar que le corresponde en los momentos políticos actuales. Se trata más bien de un razonamiento respaldado por la realidad histórica y presente.

Quiero antes aclarar que considero necesario la unidad de la fuerzas democráticas que conformen una nueva opción.

Ignorar, minimizar la importancia de un partido como el Conservador y el de su bandera verde como símbolo de esperanza, con más de un siglo de permanencia en el quehacer político nicaragüense, es un gran error.

Seré breve para demostrar lo que afirmo. Después de la Guerra Nacional (1856), en la que el conservatismo sufrió graves consecuencias, no reparó un momento en poner a un lado esos negros días y unirse Martínez y Jerez para salvar a Nicaragua, comenzar la restauración de la República y darle al país 30 años de historia que todos deben reconocer como buena y positiva.

Cuando nos flagela por más de 17 años la dictadura del general Zelaya, no repara el conservatismo en emprender la lucha con el liberal, general Juan Estrada a la cabeza y poner fin a la misma.

Saltemos a 1947, teniendo en frente la dictadura somocista y viendo los intereses del país el conservatismo va a las urnas llevando como candidato a la Presidencia de Nicaragua al doctor Enoc Aguado (liberal), ocurriendo un gran fraude electoral que es reconocido por el mismo Anastasio Somoza García.

1954: la dictadura de Somoza está en pleno apogeo y nace el Frente Defensor de la República (FDR). Surge entonces el movimiento renovador de Juventud Conservadora dentro de las filas del conservatismo, y unidos todos se realizan mítines, manifestaciones, etc., para plantear la lucha del pueblo y su juventud (no reelección).

Muerto Somoza García surge la dinastía Somoza. El conservatismo se organiza para la lucha y va a las urnas electorales, en 1966, en unión con liberales, socialcristianos, presentándose con las siglas (UNO) la candidatura del doctor Fernando Agüero R., llevando como candidatos a vicepresidente al doctor Humberto Alvarado (liberal) y al doctor Luis Pasos (conservador). Llegan a la Asamblea Nacional para continuar la lucha después de un fraude electoral el doctor Rudy Abaunza, doctor Juan Manuel Gutiérrez, doctor Víctor Manuel Ordóñez, doctor Arges Sequeira, doctor Ricardo Caldera (liberales) y los socialcristianos doctor Rivas Gasteazoro y doctor Robleto Gallo. Todos juntos dando grandes batallas por la democracia en el Parlamento.

Entremos a las últimas dos décadas. Elecciones en 1984. El conservatismo promueve la candidatura del doctor Arturo Cruz y realiza demostraciones de fuerzas en circunstancias muy difíciles. La violencia lo saca del juego y entra en la pelea el Partido Conservador Demócrata con valiosos elementos como el doctor Clemente Guido, doña Merceditas de Chamorro, doctor Rafael Córdoba, Daniel Brenes, etc. Van a las elecciones y sacan un 18 por ciento de votos.

Del 84 a la fecha son varios los partidos con el nombre de conservador. Siempre se han presentado en las contiendas electorales y a pesar de diferentes fracciones, el Partido Conservador de Nicaragua tiene presencia en varias alcaldías del país y su personería jurídica.

Podemos deducir fácilmente porqué creo yo la necesidad, para bien del país y la democracia, que el Partido Conservador tome el lugar que le corresponde en estos momentos.

El autor es historiador conservador.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí