- Sugieren abrir las puertas a las inversiones privadas en generación de energías renovables
Moisés Martínez
El sector eléctrico nicaragüense está a punto de hundirse, y el país no cuenta con ningún salvavidas que lo rescate.
Según una exposición de la Comisión Nacional de Energía (CNE) existen dos graves problemas. En primer lugar, falta un respaldo energético que proteja al sector en caso de alguna falla grave en el sistema.
En segundo lugar, la demanda de energía en el país se está incrementando considerablemente y las únicas inversiones a la vista, para suplirla, son generadoras que funcionan a base de búnker, cuya dependencia del petróleo para suministrar energía las hace altamente costosas, más en una economía tan endeble como la de Nicaragua.
Raúl Solórzano, presidente de la CNE, fue quien hizo estas advertencias ayer durante un encuentro con los principales agentes del sector eléctrico y especialistas en la materia.
El titular de la CNE aclaró que el nivel de generación que existe en el país podría suplir la demanda nacional, pero esta opción es económicamente inviable dada la escalada alcista de los precios internacionales del petróleo.
“Si nosotros continuamos generando todo térmico, nuestros precios de generación, que actualmente se encuentran por los siete centavos de dólar por kilowatt hora, en unos cinco años más podría llegar hasta los 10 u 11 centavos dólar; y esto podría significar que el consumidor pague el doble de lo que paga ahora por electricidad”, añadió.
La situación es tan urgente, que Nicaragua no sólo necesita encontrar alguna forma inmediata para suplir la demanda actual, sino también contar con una producción eléctrica extra que permita tener un respaldo que entre a cubrir el déficit que se produciría en caso de alguna eventualidad en el sistema eléctrico.
“Es absolutamente necesario que se contrate capacidad (de generación) ya, para poder cubrir la falta de respaldo que tenemos en el sistema, que es de 50 megawatts. La situación es tal, que si se nos cae una sola planta grande, nos quedamos desnudos. Todo sistema eléctrico debe tener un respaldo”, insistió.
En ese sentido, Solórzano resaltó la necesidad de abrir las puertas del sector eléctrico a inversiones privadas en generación de energías renovables.
FUERTE CABILDEO
La CNE mantiene un fuerte cabildeo con los diputados de la Asamblea Nacional para que reformen la ley de hidroeléctricas, una forma de generación renovable para modificar el techo de generación, permitido de sólo cinco megawatts a 30 megawatts.
La CNE espera que con esta iniciativa se fomente el interés por invertir en este rubro de la generación eléctrica, la más barata de todos los tipos de generación.
ENERGÍA PUEDE FALLAR
“Tenemos un déficit en la demanda. La demanda no se cubre y se necesita a muy corto plazo contratar energía para cubrir esa demanda. Este déficit en la demanda puede significar que se den períodos de falta de energía, principalmente en las horas pico”, explicó Solórzano, presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE).