Lograr que un mensaje llame la atención del lector desde el comienzo hasta el final no es fácil, especialmente cuando el tema en cuestión es complejo, o muy abstruso, o ambos. Una estrategia que puede ayudar es concretar la tarea pensando como un redactor de discursos. Eso obliga a concentrarse en la cualidad que define una escritura eficaz:
Claridad: Su escritura debe mostrar ideas de manera clara y directa. La jerga, si debe ser usada, necesita ser entendida por un 99 por ciento de la audiencia.
Coherencia: Su argumentación debe ser lógica, y cada parte de lo que usted escriba debe hacer avanzar a la audiencia hacia su conclusión.
Convencimiento: Su escritura debe persuadir a los lectores a cambiar su manera de pensar, su conducta o ambas.
Concisión: Su escritura debe ser escueta. No abrume a los lectores con información irrelevante.