¡Qué Final!

Edgard Rodríguez C. Roman, Times, serif»>Zona de strikes ¡Qué Final! Edgard Rodríguez C. Más allá de las imprecisiones de Chinandega en el último juego y de algunas decisiones de los managers que podrían ser sometidas a debate, hay algo que no tiene discusión: se jugó un beisbol de calidad en la recién concluida Serie Final. […]

Edgard Rodríguez C.

Roman, Times, serif»>Zona de strikes

¡Qué Final!


Edgard Rodríguez C.




Más allá de las imprecisiones de Chinandega en el último juego y de algunas decisiones de los managers que podrían ser sometidas a debate, hay algo que no tiene discusión: se jugó un beisbol de calidad en la recién concluida Serie Final.

Cada año, un equipo será campeón. Es normal. Lo difícil es jugar bien.

Los Leones, además de redefinir el concepto de heroísmo, pues lo volvieron un factor siempre presente en sus actuaciones, ofrecieron también beisbol de alto nivel, de mucha precisión en sus maniobras y mostraron buen dominio técnico y táctico.

Chinandega también puso su parte. Antes de llegar al último juego, su defensa atrapó lo que se movía y siempre se le vio reaccionando muy bien ante el insistente acoso de los Leones, un equipo que jamás mostró flaquezas en su espíritu.

La mejor faena monticular la ofreció Chinandega a través de Lenín Picota, quien en una tarde de inspiración total, borró la agresividad de los felinos, silenció a su barra y situó a los naranjeros de frente a un título que se les esfumó.

Pero además, ellos jugaron buen beisbol, atacaron con poder en el despegue de la Serie y compartieron a Vicente Padilla con toda la afición. Al igual que los Leones, llevaron el beisbol a un nivel que sin duda satisfizo a quienes no sólo gustan del qué, sino también del cómo en este impredecible deporte.

Además, la Final funcionó como espectáculo. Todos nos interesamos en la Serie. Los estadios se mantuvieron sobrepoblados y de paso se derribó la creencia absurda de que si hay transmisión de TV, la gente no va al estadio. Es al revés. Hay que promover el juego, mostrárselo a la gente y luego se verán los resultados.

Aún con las acusaciones que serán resueltas hoy en el caso del juego León-Bóer del 15 de enero pasado, hay que reconocer que la Liga en su primera edición, tuvo un buen final. Lo que sí sigue siendo una asignatura pendiente, es descubrir cómo atraer a los fanáticos al inicio de cada torneo. Eso no se supera aún.

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