Los cafetaleros estiman que la caída de la cosecha se debe a la desatención de las plantaciones por falta de fondos.

Caficultura perderá C$160 millones

Cafetaleros estiman una reducción de 800 mil quintales Gustavo Ortega CamposMatagalpa y Jinotega Debido a la merma de 800 mil quintales de café en la cosecha que está a punto de finalizar, las zonas cafetaleras del país dejarán de percibir unos 160 millones de córdobas, lo que vendrá a incidir directamente en los niveles de […]

  • Cafetaleros estiman una reducción de 800 mil quintales

Gustavo Ortega CamposMatagalpa y Jinotega

Debido a la merma de 800 mil quintales de café en la cosecha que está a punto de finalizar, las zonas cafetaleras del país dejarán de percibir unos 160 millones de córdobas, lo que vendrá a incidir directamente en los niveles de pobreza y desempleo, estimó Eduardo Rizo, dirigente cafetalero de Jinotega, el departamento donde se produce la mitad del rubro en el país.

Para sacar un quintal oro, es necesario cortar 20 latas de café. El precio pagado por lata ronda los diez córdobas. Rizo estima que en la presente cosecha se dejarán de producir 800 mil quintales, que equivalen a C$160 millones.

“Con el promedio de 800 mil quintales (un millón 600 mil latas), estamos hablando de 160 millones de córdobas los que van a dejar de percibir los productores de café; son 10 millones de dólares que para un país como éste, provocarán un enorme impacto”, señaló Rizo.

Mientras que Frank Bendaña, con más de 40 años de experiencia en caficultura, pronosticó un panorama negro, “lo que se nos viene es un caos en el café, tengo miedo de decirlo, pero si la banca, el sector privado y el Gobierno no se sientan a platicar para buscar medidas antes de que el mal se generalice, vamos a tener graves problemas económicos en el país”.

Bendaña, propietario de la finca El Quetzal, ubicada entre Matagalpa y Jinotega, estimó que “por lo menos serán tres años de vacas flacas, si no se buscan soluciones prontas”.

Pero las respuestas parecen no estar a la orden del día. El sábado el Presidente de la República, Enrique Bolaños, ante la crisis cafetalera respondió que el Gobierno siempre ha apoyado a los productores cafetaleros.

“Eso no es toda la vida (la caída de la producción), que marchen, que hagan ejercicio, marchando no van a conseguir empleo”, comentó ante la intención de organizar una serie de protestas planteadas por los obreros y cafetaleros.

La semana pasada, el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), José Augusto Navarro, estimó que la cosecha cafetalera que este año arrancó de manera temprana, tendrá una reducción de 47 por ciento respecto al ciclo anterior cuando se produjeron cerca de 1.8 millones de quintales de café, aunque consideró que será compensado con la mejora de los precios.

CRÉDITO EN INTENCIONES

Percepción que no es compartida por los cafetaleros, pues la consideran cortoplacista. Rizo reclamó porque la supuesta ayuda negociada por el Gobierno con la banca para obtener financiamiento barato quedó sólo en intenciones, “no es cierto que los intereses están baratos, son del 15 y del 16 por ciento anuales, pero sólo tienen acceso los productores grandes y los medianos que tienen capital como garantía”.

Dijo que los pequeños cafetaleros, tienen que buscar fondos con las microfinancieras, donde pactan créditos con intereses superiores al 70 por ciento anual.

Aseguró que las constantes crisis han provocado un trastorno en la estructura productiva nacional, pues antes el 70 por ciento de la caficultura estaba en manos de pequeños y medianos productores, mientras que ahora el 80 por ciento está en manos de los grandes.

¿Y CONACAFE?

Rizo comentó que la Comisión Nacional del Café (Conacafe), instancia donde se supone se analiza, regula y administra la caficultura del país, “está de adorno por culpa del Gobierno”, sin embargo Navarro dijo a LA PRENSA la semana pasada que convocará a una reunión, aunque no precisó fecha.

Mario González, directivo de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé), recordó que los productores renegociaron su deuda pero con la baja de la producción no van a poder pagar, en abril se vencen muchos compromisos bancarios y lo que es peor, cómo se va a sostener para la próxima cosecha.

“Si no podés pagar, qué le vas a echar (al café para prepararlo para la próxima cosecha), si los productores más bien van a estar corriendo de los cobradores”, indicó.

Eduardo Rizo agregó que los pocos resultados que han obtenido frente a la crisis han sido a través de presiones, las que volverán a tomar en cuenta.

La caída de la producción ha sido uniforme, Juan Ruiz, miembro de la junta de vigilancia de la cooperativa que administra la finca La Fundadora, ex propiedad de la familia Somoza, dijo que la cosecha estuvo “pésima. La cosecha anterior logramos 22 mil latas (unos 1,100 quintales oro) y ahora con costo tendremos unas seis mil (300 quintales)”, indicó.

VARIOS FACTORES

Los cafetaleros estiman que la caída de la cosecha se debe a la desatención de las plantaciones por falta de fondos, la bianualidad del rubro provoca, que después de una buena producción, la siguiente sea menor, y sobre todo la crisis socio-económica.

Frank Bendaña aseguró que esta caída se debe a que la caficultura ha venido cargando problemas desde hace más de cinco años, provocando que la tenencia de la tierra venga transformándose, provocando la desatención de los plantíos.

“Se han descuidado los cafetales, y la banca por mucho que quiera atender sus inversiones, no las ve con el cariño de quien quiere sacar su cosecha por sobrevivencia”, dijo.

Indicó que el factor climático también ha incidido negativamente, provocando la maduración temprana y el exceso de floración que viene a “estresar” las plantaciones.

“Esta cosecha no fue normal por el exceso de estímulo (lluvia), el estrés no sólo es negativo, si te rascan bien el pie, te matan de risa; estrés es sacar la planta de la normalidad”, comentó.

UN CASO APARTE

Mario González, propietario de la hacienda Santa Enriqueta, en Matagalpa, confirmó también la caída estrepitosa de la cosecha cafetalera, que calcula será mayor al 50 por ciento, sin embargo a él le golpeará menos, pues desde hace dos años y medio se ha dedicado a diversificar su finca y ahora es productor de hortalizas, variedades forestales, y empujará el cultivo de frutas y la ganadería.

«Nosotros no estamos exentos de la crisis, pero nos golpeará menos, ya no vamos hacia abajo, ya venimos de vuelta», apuntó.

González, ex retirado del Ejército, ahora vende unas 15 variedades de hortalizas a supermercados de Managua que le llegan a comprar el producto ya lavado y empacado, pero posteriormente es vendido al consumidor hasta tres veces por encima del precio original.

«Es cuestión de visión, porque aquí lo tenemos todo, la tierra, el clima, los arados; los técnicos nos enseñaron a trabajar los abonos y aquí estamos, obteniendo más ingresos y reinvirtiendo las ganancias», señaló.

Esta transformación la consiguió después de establecer contactos con la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (Clusa en inglés).

Aseguró que con la crisis que enfrentó hace unos tres años, la finca le quedó sólo con cuatro trabajadores y ahora iniciaron el proceso de recuperación y ya tienen 40 empleos. «Las soluciones se basan en producción y planificación…, nos ha tocado aprender y hacernos creíbles, es un proceso paulatino», enfatizó.

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