- Pobladores del barrio Benedicto Valverde ofrecen local para estación policial
Elízabeth Romero
La guerra a pedradas entre dos grupos juveniles rivales y los asaltos descarados en las calles, fueron señalados por los pobladores del barrio Benedicto Valverde como los principales problemas que enfrentan.
Según los vecinos, los pleitos entre los dos grupos juveniles de ese barrio son ya comunes durante los fines de semana, al disputarse el cruce de una calle ubicada del Colegio Quinta Nina, dos cuadras al lago.
Aunque la calle pertenece al mismo barrio, el grupo ubicado en la parte de abajo, no puede pasar a la parte de arriba, pues esto es causa de enfrentamiento entre ambos bandos.
Ayer las patrullas policiales capturaron a dos sospechosos, uno de ellos había sufrido lesiones en la cabeza a causa de una de las pedradas lanzadas por el otro bando. Los miembros de la patrulla se limitaron a referir que acudieron al barrio ante el llamado de los vecinos por la disputa entre pandilleros.
Yadira Juárez y María Oporta, vecinas del sector, recordaron que en otras ocasiones los enfrentamientos ya han ocasionado lesionados. Señalaron que algunos miembros de esas pandillas portan cuchillos, machetes e incluso armas de fuego hechizas, lo cual se torna peligroso para el resto de los habitantes, que sufren las consecuencias por sus diferencias. Por ejemplo, a causa de las pedradas varias viviendas han resultado con sus techos dañados.
ENTRE LA ESPADA Y LA PARED
“Venía de la pulpería, me tuve que meter a una casa, sino me hubieran rajado la cabeza”, sostuvo Arely Solórzano, quien destacó que los pleitos se inician entre los más jóvenes y al final terminan los adultos involucrándose.
Solórzano coincidió con Ronaldo Orozco, otro poblador, en solicitar mayor presencia policial en el barrio, pues recordaron que hasta existe un local que puede servir para un puesto policial.
“Que nos vengan a ayudar, pues aquí lo que más se dan son los pleitos y la delincuencia. El barrio se ha descompuesto”, manifestó Solórzano.
La vecina señaló que a la luz del día los ladrones cometen sus fechorías. Esta situación se agudiza en el lugar conocido como “La calle 8”, ubicada al fondo de ese barrio.
“Taxista que se mete, taxista que le roban”, apuntó Solórzano.
OTRO INCIDENTE
La noche del sábado, en el barrio Jorge Dimitrov también se alteró la calma por supuestos pandilleros del sector, que accionaron sus armas hechizas, esto obligó a las autoridades del Distrito Cuatro de la Policía a movilizar varias patrullas. A causa de ese incidente violento dos personas resultaron lesionadas.