Mariuca LombaESPECIAL PARA LA PRENSA
El agricultor Fernando Chavarría es el jefe de una familia pobre de San Rafael del Norte, municipio del departamento de Jinotega, que dista a 185 kilómetros de la capital.
Él con su esposa y sus tres hijos actualmente viven en una vivienda de seis metros cuadrados: tres metros de largo por dos de ancho. Nadie mejor que ellos saben lo que es acomodarse en un espacio de 1.2 metros cuadrados por persona.
Estas condiciones de hacinamiento en que vive esta familia terminarán en los próximos tres meses, cuando sean beneficiados con una de las 95 viviendas que construirá en San Rafael del Norte el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) con el aporte financiero del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), el Fondo Social Suplementario de Suiza, la Alcaldía de este municipio y los mismos beneficiarios.
De esta forma el Inatec, con apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cumple el objetivo de capacitar y certificar a los albañiles locales, que hasta ahora han demostrado experiencia en el sector, sin tener un título que los acredite, y por otra, genera trabajo local, al pagar a estas personas por el trabajo que hagan.
ALBAÑILES BENEFICIADOS
Con las capacitaciones y sus certificados de albañiles se les facilitará el acceso al mercado laboral, por un lado, y por otro, con la construcción de viviendas se logra que familias humildes mejoren sus condiciones de vida.
Muy pronto, don Fernando Chavarría y su familia disfrutarán de una nueva vivienda, con seis metros cuadrados para cada miembro.
“Si Inatec otorga certificados a los albañiles, obtendremos mano de obra calificada que mejorará las posibilidades futuras de trabajo de este grupo de personas en el municipio”, expresó el alcalde saliente de San Rafael del Norte, Alfonso Valdés.