FUNCIÓN DE LAS FIBRAS
Absorben el agua (hasta cinco veces su peso), aumentan el volumen de las heces (eliminan el estreñimiento), aceleran el tránsito intestinal, permiten eliminar el colesterol y ciertas sales biliares, disminuyen la cantidad de glucosa y de ácidos grasos en la sangre, absorben los iones positivos, eliminan ciertas sustancias cancerígenas o co-cancerígenas, procuran un medio favorable al desarrollo de ciertas bacterias del colon que producen sustancias útiles para el organismo y capaces de desintoxicar agentes cancerígenos.
¿DÓNDE SE ENCUENTRAN?
Las fuentes más cómodas para obtener fibras alimentarias
son el salvado de trigo, salvado molido, pan integral, en no tan abundante proporción: Repollo, papas sin cáscara, coliflor, zanahoria, manzana, lechuga, apio y naranja.
CANTIDAD POR DÍA
Es aconsejable absorber (bajo diversas formas) una cantidad de fibras brutas equivalente a seis u ocho gramos por día. Pueden combinarse estos distintos aportes con una cucharada de salvado en los cereales de la mañana (sémola, avena arrollada), dos o tres rebanadas de pan de salvado y un alimento rico en fibras como un plato de lentejas, manzanas, higos secos, etc.