- Señalan al Cardenal de estar a favor de los partidos que más daño le han hecho al país
Emiliano Chamorro
Un comité integrado por exiliados nicaragüenses residentes en Miami, Estados Unidos, solicitarán ante la Santa Sede el retiro “inmediato” del cardenal Miguel Obando y Bravo al frente del Arzobispado de Managua.
El argumento que los exiliados esgrimirán es que el Cardenal está parcializado a favor del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que lidera el ex Presidente de Nicaragua y reo Arnoldo Alemán, y el Frente Sandinista (FSLN), que lidera el también ex gobernante Daniel Ortega.
“Pediremos al Vaticano el retiro inmediato del cardenal Miguel Obando y Bravo porque está parcializado a favor de los grupos políticos que más daño le han hecho al pueblo de Nicaragua”, dijo Cristóbal Mendoza, presidente del Comité de Nicaragüenses Pobres en el Exilio.
A juicio de Mendoza, al Arzobispo de Managua, por andar en asuntos políticos, se le ha olvidado la verdadera misión de la Iglesia Católica que es de velar por la justicia de los más débiles.
¿POLÍTICO O RELIGIOSO?
Mendoza aseguró que todos los exiliados que están de acuerdo en demandar el retiro del Arzobispo de Managua son de inclinación y formación católica.
Asimismo, dijo que el desacuerdo del grupo de exiliados no es contra la Iglesia Católica del país, sino por “la actitud del Cardenal de prestarse a un juego peligroso que pone en zozobra la institucionalidad del país”.
El líder de los exiliados recordó que el “cardenal Obando y Bravo tuvo una postura dura contra Somoza denunciando las injusticias de su gobierno, entonces ¿por qué no las toma ahora con Ortega y Alemán que le han causado daño a este país?”, se preguntó.
Mendoza es del criterio que si al Arzobispo de Managua le gusta la política, “pues que se quite la sotana y asuma una posición política porque de lo contrario seguirá haciéndole daño a los principios de la Iglesia Católica”, expresó.
El comité también solicitará a Juan Pablo II, la elección de un arzobispo justo que esté “a tono” con la realidad del país denunciando las injusticias políticas y económicas que son perjudiciales para la sociedad.
Mendoza aclaró que la posición de los exiliados nicaragüenses no representa de ninguna manera un apoyo político al presidente Enrique Bolaños ni a ninguna agrupación política.