Emilio Álvarez Montalván
Ya es tiempo de que los funcionarios públicos, de cualquier partido político que sean, reciban reconocimiento público cuando cumplen con su deber. Ese es el caso del señor Herty Lewites, quien desde su cargo de alcalde de la ciudad de Managua, actuando sin discriminaciones y procediendo con entusiasmo, eficiencia y perseverancia, mejoró notablemente el aspecto de la ciudad capital. Para ser puntual me refiero a la notable mejoría en la iluminación de calles y avenidas de Managua.
Creo que el contrato firmado con Unión Fenosa fue una magnífica idea que al desarrollarse proporcionó a nuestra ciudad, más seguridad y agrado al transitar por la noche. También menciono el broche de oro de la Concha Acústica con el que se ha despedido. Por supuesto que quedan aspectos importantes que resolver como la disposición de basuras y la limpieza permanente de los cauces. En todo caso, su sucesor tendrá un desafío y una inspiración en la obra que deja el alcalde Lewites.