Josué BravoCORRESPONSAL / COSTA RICA
El retorno a Costa Rica de miles de nicaragüenses que celebraron Navidad y fin de año en su terruño, fue menos tedioso y más ordenado este año comparado a lo engorroso que fue durante enero del 2004, cuando a miles le retuvieron la cédula de identidad y otro tanto fue deportado.
El director de Migración y Extranjería, Marco Badilla, expresó su satisfacción porque entre el primero y cinco de enero de este año la Policía Especial de Migración ha rechazado a 495 nicaragüenses ilegales y ha decomisado 120 cédulas de residencias a personas que intentaron utilizarla como documento de viaje.
Esta cifra contrasta con las de enero del 2004, cuando para esta fecha los rechazos alcanzaban los 5 mil y se retuvieron más de 4 mil cédulas de residencia, según Badilla.
“Estamos contentos porque todo ha sido ordenado. Esto se debe a que la gente ha tomado conciencia de que es mejor viajar legal antes que exponerse a los efectivos controles que aplica la Fuerza Pública y la Policía Especial de Migración”, agregó.
Estos controles han dado como resultado el decomiso de sellos falsos, 7 cédulas falsas y un permiso de trabajo alterado, así como la deportación de 5 coyotes nicaragüenses que operaban en Peñas Blancas, quienes no podrán ingresar a Costa Rica durante 10 años.
“Estamos satisfechos y en eso han colaborado las autoridades nicaragüenses”, aseguró el funcionario.
Sin embargo, el cónsul general de Nicaragua en Costa Rica, Juan Carcabelos, dijo que las autoridades ticas fueron menos estrictas este año porque “nosotros hicimos una presión sicológica con nuestra presencia en la frontera”.
Hizo referencia al recorrido que realizó entre el 2 y 5 de enero por toda la línea fronteriza entre Nicaragua y Costa Rica, para solventar las necesidades de los nicas, mediante consulados móviles.
“Las autoridades ticas observaron que los nicaragüenses no están solos y que nosotros estamos para ayudarles”, dijo Carcabelos.
“A diario se detenían a unas 12 personas por problemas que antes fueron advertidos. A la mayoría se les resolvió y otros fueron rechazados. Lo que pasa es que a veces la gente hace más caso al coyote que a las autoridades y se meten en problemas”, dijo Carcabelos.
Según reportes de Migración, entre el primero y cinco de enero 14,751 personas han ingresado a Costa Rica procedentes de Nicaragua, de ellos 10,404 son nicas y el resto de otras nacionalidades.
Badilla indicó que los controles policiales y migratorios seguirán durante el mes de enero.