Desde hace muchos años el parque de Ciudad Jardín, ubicado en el Distrito Cuatro de la ciudad, no se utiliza para su fin original porque el vicio y la delincuencia se lo han tomado.

Plantean renovar uso de parque capitalino

Área comunal de Ciudad Jardín sería mejor aprovechada Johnny Cajina Guillén Renovar el uso del abandonado parque de Ciudad Jardín y reubicar en este sitio a los comerciantes que invaden con sus tramos las aceras aledañas, podría ser la solución al problema que enfrentan a diario centenares de peatones que circulan por ese sector. “El […]

  • Área comunal de Ciudad Jardín sería mejor aprovechada

Johnny Cajina Guillén

Renovar el uso del abandonado parque de Ciudad Jardín y reubicar en este sitio a los comerciantes que invaden con sus tramos las aceras aledañas, podría ser la solución al problema que enfrentan a diario centenares de peatones que circulan por ese sector.

“El parque de Ciudad Jardín es un área comunal subutilizada que no brinda ningún beneficio a los ciudadanos y más bien se ha convertido en una zona permisible para actos delictivos. Ahí se puede reubicar a los comerciantes para recuperar los derechos de vía en las calles aledañas”, aseguró el arquitecto Orlando Rodríguez, ex funcionario de la Dirección de Urbanismo de la comuna capitalina.

“Se trata de un espacio ocioso, que no se usa para lo que fue creado y tampoco la municipalidad le brinda ningún tipo de mantenimiento”, dice Rodríguez, quien considera viable la reutilización del parque para fines comerciales.

Situado en la parte trasera del centro comercial de Ciudad Jardín, el parque del mismo nombre, es actualmente una especie de refugio de todo tipo de personas, donde niños y adolescentes transgresores que inhalan pegamento, se confunden con delincuentes, alcohólicos y vagabundos.

SOMBRÍO ESPECTÁCULO

Quienes lo habitan duermen en las noches sobre añejas bancas de concreto, hacen sus necesidades físicas al aire libre y durante el día cocinan a la sombra de frondosos árboles.

La basura está acumulada por todos lados y un nauseabundo hedor a orina se mezcla con el aroma inconfundible que emiten las numerosas ollas de vaho colocadas sobre la acera norte, misma que está invadida desde hace varias décadas por una hilera de tramos desvencijados, construidos con tablas viejas y láminas de metal corroídas.

“Al cambiar el uso de esta área no sólo se restablecería el derecho de vía invadido desde los años setenta y ochenta, también se reorganizaría una actividad comercial que a la fecha no ha tenido ninguna planificación y lo más importante es que se renovaría una zona urbana abandonada que por ahora da la espalda a toda actividad que se genera a su alrededor”, afirma Rodríguez.

“El cambio de uso del parque, de equipamiento a comercio, respondería a la tendencia de crecimiento comercial que se ha venido generando en el sector, que se ve reflejada en las nuevas edificaciones de la zona”, añadió.

“Todo esto se puede lograr dotando al parque de la infraestructura básica necesaria como agua y energía eléctrica. Utilizando estructuras ligeras para los tramos e integrando las áreas verdes con la actividad comercial, pero siempre ofreciendo seguridad a consumidores y comerciantes”, concluyó Rodríguez.

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