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MALDICIÓN DE TISCAPA
Algo debe tener Tiscapa contra Tomás Borge que lo ha tratado tan mal. Tiscapa ha estado sin duda alguna muy ligada a la vida de Borge. En sus lomas guardó prisión y sufrió torturas durante la época somocista. Luego el antiguo prisionero se volvió carcelero durante el régimen sandinista. El 13 de junio del año pasado quiso cruzarla por el aire, aprovechando el canopy recién inaugurado en la laguna. Quedó trabado a medio viaje, y tuvo un mocetón que rescatarlo, literalmente chineadito, del aprieto en que se encontraba, ante las burlas y los chistes malintencionados que soltaron los testigos de tan peculiar suceso.
POR AGUA
Pero de cobarde nunca se podrá acusar al comandante Borge y el 30 de noviembre decidió intentar de nuevo el cruce de la laguna, esta vez por agua, luego del anuncio que hizo el alcalde Herty Lewites sobre la presunta limpieza de la misma. Y aunque esta vez sí logró cruzar la laguna, finalmente cayó gravemente enfermo. “Es que Tomás Borge se metió en el mero lugar donde caen las aguas negras y Herty lo hizo en un lugar que dio a sobre limpiar a la víspera”, diría después Roberto Sánchez, administrador del área.
FACTURA
Entonces, ¿pesa una maldición sobre Tomás Borge en Tiscapa? ¿O todo se debe simple y llanamente a pura torpeza humana? En cualquier caso mi consejo al comandante es que deje en paz a la laguna y ella dejará de pasarle la factura por no sé qué cuenta.
LIDERAZGO
¿Qué posibilidades tiene el doctor Alemán de recuperar el liderazgo que alguna vez tuvo? Veamos. Alemán construyó su liderazgo enarbolando un virulento discurso antisandinista. Ahora, nadie con más de tres dedos de frente pone en duda que Alemán deberá su libertad a Daniel Ortega. ¿Va a escupir la mano que lo tiene en su casa o que lo ponga en las calles?
PALIZA PEDAGÓGICA
En cierta ocasión oí decir a un jesuita que de vez en cuando “una fajiadita resulta pedagógica”. Eso parece ser lo que sucedió con nuestro bravo pero demasiado bocón boxeador Ricardo Mayorga. ¿Acaso no se han fijado en lo bien que se porta después de la sopapeada que le dio Félix “Tito” Trinidad? No soy de los que celebraron la paliza, pero debo reconocer que algo de humildad debe haberle traído estar viendo borroso el mundo desde la lona donde lo dejó el púgil puertorriqueño. ¿Acaso tenía razón el jesuita?
“RATA DE DOS PATAS…”
¿No está como fuera de lugar Hernaldo Zúñiga compartiendo escenario con Paquita “La del Barrio”? No quiero menospreciar ningún gusto, pero creo que los dos tienen audiencias abismalmente diferentes. Hernaldo con Paquita, es como comer frijoles con champaña, bailar reggaeton con traje folclórico, u oír a Pavarotti cantando la Cumbia chinandegana. No asimilo esa mezcla. Pero bueno, experimentando revoltijos es que se inventó el nacatamal…