- SIB, Fiscalía, Policía y Gobernación no admiten que país sea gran “lavador” de dinero
José Adán Silva y Mario José Moncada
Varias entidades organizadas en la Comisión de Análisis Financiero rechazaron ayer de manera unánime el informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde se ubica a Nicaragua en el quinto lugar de una lista de países latinoamericanos donde más dinero se lava a través del Sistema Financiero y otros canales.
La Comisión se reunió ayer y fue precedida por el Fiscal General, Julio Centeno Gómez. También asistieron los comisionados Carlos Bendaña, jefe de Delitos Económicos y Clarence Silva, de la Dirección Antidrogas; el asesor legal de la Superintendencia de Bancos (SIB), Uriel Cerna; y Alicia Duarte, secretaria del Consejo Nacional de Lucha contra las Drogas del Ministerio de Gobernación.
El informe en su capítulo denominado Desencadenar el crédito: cómo ampliar y estabilizar la banca, que es parte del informe 2005 Progreso económico y social en América Latina, dice que es “particularmente preocupante que entre los diez países con mayor difusión del lavado de dinero a través de los canales bancarios” seis son de Latinoamérica.
Entre esos países, en el quinto lugar, se ubica a Nicaragua con un puntaje de 6.29 dentro de una escala del uno al diez, donde diez es la nota máxima para los países donde más se lava dinero.
SE VAN CONTRA LA PRENSA, NO CONTRA EL BID
Centeno criticó la publicación del informe por parte de LA PRENSA. Expresó que el informe del BID señala que los datos aparecidos en el texto y relacionados con el lavado de dinero podrían “contener debilidades e imprecisiones”.
A juicio de Centeno, y demás miembros de la Comisión de Análisis Financiero, LA PRENSA “falló” al no poner en su reportaje la anterior observación, con lo cual el Diario contribuyó a “dañar” la imagen del país y a provocar “pánico” en el Sistema Financiero con posibles repercusiones graves en la economía.
Sin embargo, el vicesuperintendente, Alfonso Llanes; el recién nombrado Ministro de Hacienda, Mario Arana, y el director ejecutivo de la Asociación de Banco Privados, (Asobanp) fueron consultados el lunes por LA PRENSA y ninguno pudo emitir opinión sobre el perjudicial informe.
Luego de sus críticas, Centeno rechazó el informe del BID y dijo que dada las condiciones económicas de Nicaragua, con un mercado reducido y una economía pobre, el país no es atractivo para los grandes lavadores de dinero.
NO SOMOS PARAÍSO FISCAL
“No somos un paraíso fiscal ni tenemos una gran red bancaria para convertirnos de la noche a la mañana en el primer país de Centroamérica que más lava dinero, sobre todo cuando vemos que ahí se deja de lado a países como Panamá y Costa Rica”, dijo Centeno, quien incluso llegó a calificar el informe del BID como “muy subjetivo” e “impreciso”.
“Nos extraña mucho que se haya dado esto, vamos a estudiar primero el informe del BID, pero quiero remarcar que de esa institución nosotros nunca hemos recibido visita de ninguna naturaleza, ninguna de las instituciones que integran la comisión de análisis financiero ha recibido visitas, pero sí más bien recibimos la visita en noviembre del Grupo de Acción Financiera Internacional del Caribe, la institución internacional que se dedica a la evolución de los sistemas que se están usando para controlar el lavado de dinero”, dijo Centeno.
A juicio de Centeno, los controles establecidos en los bancos y la vigilancia de la Policía evitan que en Nicaragua se puedan introducir grandes sumas de dinero para blanqueo, ya que por las características de la economía nicaragüense un depósito de un millón de dólares es muy difícil que se haga sin que los oficiales lo reporten.
POLICÍA: “POCO QUE DECIR”
Los comisionados de la Policía Nacional que participaron en la reunión, Clarence Silva y Carlos Bendaña, coincidieron en que el informe del BID es impreciso en cuanto a que no revela los criterios usados para llegar a tal conclusión, y por el hecho mismo de que los datos usados fueron recopilados en el 2002.
“Nosotros tenemos poco que decir al respecto, diario estamos investigando el Sistema Financiero Nacional, es una vigilancia constante y no creemos que exista una situación tan grave de lavado en el Sistema Financiero Nacional”, dijo Silva.
Por su parte el asesor legal de la Superintendencia de Bancos, Uriel Cerna, aunque igual rechazó el informe del BID por “subjetivo”, reconoció que el marco jurídico normativo del delito de lavado de dinero en Nicaragua puede tener debilidades, “pero estamos haciendo todos los esfuerzos por reconocerlos, detectarlos y superarlos”.
“Todo Sistema Financiero está expuesto a que las instituciones criminales penetren al Sistema Financiero, sin embargo, ya al nivel internacional y particularmente en Nicaragua, la SIB ha dictado normas encaminadas a prevenir eso, no son perfectas, ni absoluta, pero sí los bancos están interesados en eso, cumpliendo con eso y nosotros estamos vigilando ese cumplimiento”, dijo Cerna, quien advirtió que han detectado hasta 60 casos anuales de posibles operaciones de lavado de dinero.
NUEVOS MODUS OPERANDIS
Dijo que una de las medidas para prevenir esas acciones ilegales, la SIB ha establecido a los bancos la obligación “de informarnos de los movimientos accionarios que hay, con el objeto preciso de evitar que las organizaciones criminales se vuelvan accionistas de los bancos y que potencialmente mañana controlen el Sistema Financiero”, dijo Cerna.
El funcionario expresó que han detectado un nuevo modus operandis en el que las organizaciones criminales no sólo están lavando dinero a través de la figura del depósito, sino que están utilizando las estructuras de capital de los bancos “para incorporarse y adueñarse de las entidades bancarias”.
Cerna al mismo tiempo anunció que hablarán con la gente del BID “no tanto como aclaración, sino para manifestarle al BID nuestra preocupación y al mismo tiempo manifestarle a esos funcionarios que elaboraron esos informes que nos digan los criterios, elementos de juicios, metodología que usaron para llegar a esa conclusión, porque a lo mejor podemos tener debilidades y ellos las han visto”, explicó.
,b>¿DE QUé SE TRATA?
El lavado de dinero es el método por el cual una persona u organización, ligada a actividades criminales, procesa las ganancias financieras que obtiene de tales actividades, según el organismo Financial Crimes Enforcement Network.
Como en cualquier negocio legítimo, una empresa criminal necesita tener rápido acceso a las ganancias adquiridas a través de la venta de bienes o servicios.
A diferencia de un negocio legítimo, sin embargo, la empresa criminal no puede operar abiertamente, por lo que debe esconder la naturaleza, procedencia y propiedad de los recursos obtenido de sus actividades.
Por lo tanto, a través del lavado de dinero dicha persona u organización transforma las ganancias monetarias derivadas de una actividad criminal en fondos provenientes, aparentemente, de una fuente legal.
Por ejemplo, una práctica del lavado de dinero es comprar bienes como automóviles y casas con fondos ilícitos. Otra forma es crear empresas de fachadas e incluso pagar el salario de los empleados.