José Adán Silva
Ellos podrían volver. Al igual que el año pasado y a como lo han hecho desde hace cuatro años, a pie. Desde Chinandega a Managua, una peregrinación de 140 kilómetros que cada año viene acompañada de la misma consigna de hace más de una década: justicia.
Miles de ex trabajadores de las plantaciones bananeras del Occidente del país podrían venir a protestar a Managua en las próximas semanas, si los diputados del parlamento no aclaran si en el Presupuesto General de la República del 2005 les asignaron recursos para tratar las enfermedades que sufren miles de ex peones bananeros y sus familias.
Así lo anunció el líder sindical de un sector de los ex bananeros, Victorino Espinales. Según el dirigente campesino, el año pasado una comisión de diputados sandinistas y liberales recibió en el mezzanine de la Asamblea Nacional a una delegación de ex trabajadores bananeros.
En dicho encuentro los afectados denunciaron el supuesto abandono de parte de las autoridades gubernamentales y solicitaron cien millones de córdobas para establecer un sistema de salud exclusivo para unas 10 mil familias posiblemente afectadas con el pesticida Nemagón, una sustancia química que fue prohibida en Estados Unidos pero que se siguió usando en Nicaragua en la década de los años setenta.
Los campesinos consideran que tal sustancia es la culpable de que miles de personas padezcan cáncer, deformaciones corporales, abortos y un sinfín de males físicos y sicológicos, y por eso demandaron a varias compañías norteamericanas que produjeron, vendieron y aplicaron el Nemagón en Nicaragua.
Espinales aseguró que los diputados les prometieron a los campesinos que les darían una respuesta y que aunque quizás la misma no llegaría a los cien millones de córdobas, tratarían de acercarse lo máximo a la solicitud de los afectados.
No obstante, dijo Espinales, no han obtenido una respuesta clara de los diputados, quienes supuestamente le habrían dicho a los campesinos que los recursos para la gente afectada del Nemagón vienen incluidos en el presupuesto asignado al Ministerio de Salud.
MEDIDAS DRÁSTICAS
“Queremos confiar en la palabra de los diputados y vamos a esperar a que ratifiquen el presupuesto. Si vemos que ellos nos mintieron, no nos vamos a quedar de brazos cruzados y vamos a tomar medidas drásticas”, dijo Espinales, quien no descartó que parte de “las medidas drásticas” incluyan las tomas de edificios y plantones, aparte de las ya tradicionales marchas de protestas a Managua.
Durante los últimos cuatro años miles de campesinos de Occidente inician una peregrinación a pie desde comunidades rurales de Chinandega y León hasta Managua, donde se plantan en parques y vías públicas, en demanda de medicina, alimentos y justicia.
La mayoría de los demandantes dicen estar enfermos por la exposición a los químicos, y por eso participan en una masiva demanda contra compañías norteamericanas que hasta el año pasado superaba los 17 mil millones de dólares.