- Defensor señala que no hay delito porque el reo trató de auxiliar a la víctima
Fátima Tórrez González
El 2 de marzo a las 2:00 p.m. Pedro Antonio Medina Parrales, de 20 años, será juzgado por la muerte de su esposa Verónica Marbelly Flores Hernández, de 17 años.
La Fiscalía lo acusa de haberle dado múltiples golpes a la víctima y luego lanzarla a un cauce, dejando a un tierno de tres meses en la orfandad.
La Juez Octavo Penal de Audiencia decidió mantener la medida cautelar de prisión preventiva por encontrar méritos suficientes.
Los hechos se dieron en Villa Reconciliación pasada la Nochebuena, cuando la pareja inició una acalorada discusión debido a que la víctima quería pasar Navidad en casa de una vecina, a lo que su marido se oponía.
INTENTÓ AUXILIAR A SU “AMADA”
Sin embargo, en la audiencia inicial realizada ayer en horas de la mañana en el Juzgado, el abogado defensor Bismarck Quezada solicitó otra medida cautelar diferente a la prisión que había solicitado la fiscal auxiliar Martha Landeros.
El abogado defensor alegó que en la acusación no existía delito de homicidio, pues según él, su cliente intentó auxiliar a la víctima cuando ésta yacía en el fondo del barranco.
“Aquí señora juez no hay delito, puesto que todo fue accidental, mi cliente al momento del hecho bajó al cauce para auxiliar a su amada”, dijo Quezada, argumentos que la judicial no admitió, pues consideró que los mismos no fueron fundamentados.
La Fiscalía señala en su libelo acusatorio que la víctima recibió varias patadas en el estómago y en diferentes partes del cuerpo, hechos que eran observados por una menor a través de una rendija desde la casa vecina y quien está propuesta como testigo junto a cinco personas más.
En la valoración que hizo el médico forense determinó que la muerte de Flores Hernández fue violenta, los golpes le provocaron una hemorragia intracraneal.