- Beltrán está en la cúspide del mercado
Edgard Rodríguez C.
Carlos Beltrán era una estrella mucho antes de aterrizar en Houston.
Por años estuvo azotando al pitcheo de la Liga Americana desde el line up de los Royals de Kansas City.
Durante su paso por las Ligas Menores impactó con su defensa, y su velocidad era notoria incluso desde sus días de estudiante en Puerto Rico.
Sin embargo, su nombre era más conocido que su cara. Jugando para los Royals, el brillo de sus estadísticas era opacado por la mediocridad del club y nunca tuvo la promoción que merecía. Eso lo alcanzó el año pasado con los Astros en los play offs.
Dice Dave Dravecky, que el beisbol se quita la gorra del trabajo y se viste de fiesta en octubre. Y ese escenario de exposición nacional a través de la televisión, como es la postemporada, fue utilizado a la perfección por Beltrán, cuyas acciones se dispararon.
Beltrán es recordado ahora porque bateó para 435 puntos con 8 jonrones, 14 impulsadas y 21 anotadas en 12 juegos en los play offs. Además, porque realizó sensacionales outs y mantuvo a Houston en la pelea hasta el último instante ante San Luis.
Pero durante seis temporadas con los Royals, consiguió cifras que lo muestran como una leyenda en construcción.
En cinco ocasiones ha superado la barrera de las 100 carreras empujadas, cuatro veces robó más de 30 bases y en dos oportunidades voló sobre los 300 puntos, mientras ganaba el premio de Novato del Año en 1999.
Ahora mismo, Beltrán tiene cifras que aguantan comparación, en sus primeros seis años, incluso con Barry Bonds, el mejor pelotero de la generación actual. Se le considera un jugador completo, joven y con espectaculares proyecciones a corto plazo.
¿Eso es necesariamente bueno como para que merezca 200 millones de dólares en los 10 años venideros? El debate está planteado. Sean McAdam de ESPN, cree que es un buen jugador, pero no uno grandioso. Al menos no aún.
Sin embargo, existe casi un consenso en que Beltrán, de 27 años, apenas está en su fase de despegue para empezar a volar. Y quien lo firme ahora, está asegurándose tenerlo en su plantel para lo que debe ser su etapa de esplendor y grandeza y quizá entonces no lo podrían capturar.
Los jugadores tienen además valor de uso (lo que hacen en el terreno), valor de cambio, (lo que generan desde la perspectiva comercial) y en ese sentido, Beltrán es pelotero de mucho carisma, fácil sonrisa y trato afable, cómodo para ser vendido.
No obstante, mi punto es que aún el Beltrán de ahorita, no es el Alex Rodríguez al que Texas firmó por 10 años y 252 millones tras la campaña del 2000. Además, ahora los dueños no parecen atraídos por acuerdos tan largos, aunque nunca deja de salir su loco.
Los aficionados de los Yanquis desean que esa loco sea George Steinbrenner, pero los Mets y los Astros están pujando y lo hacen intensamente.
¿QUÉ DICEN DE ÉL?
Su swing compacto le permite hacer contacto a menudo, pero su bate es tan rápido que genera buen poder. Aún cuando es generalmente un bateador de paciencia, a menudo busca bolas rápidas al inicio del conteo. Sus enormes zancadas esconden la magnífica velocidad que tiene, y su brazo, aunque average, es preciso y no se tarda en deshacerse de la pelota. Es completo.