- La creatividad es la nueva arma de las empresas, ya no se puede esperar que se mantengan las mismas formas de dirección.
Lauren Keller Johnson
Es una historia antigua, penosa: individuos o grupos dentro de una organización, deseosos de asegurar sus posiciones, realizan maniobras para convertirse en algo indispensable. Toman control de qué tipo de trabajo se lleva a cabo, y cómo se ejecuta, creando de esa manera feudos.
Los feudos surgen en toda clase de organizaciones y causan un grave daño. Ahogan la creatividad pues la gente que los domina se resiste a nuevas ideas a fin de mantener sus posiciones. Causan confusión al crear procesos, tales como informes financieros separados, que entran en conflicto con aquellos establecidos por la empresa, y agotan los recursos de partes de la organización que los necesita.
¿Cual es la mejor forma de destruir los feudos que proliferan en su empresa?
Según Bob Herbold, ex ejecutivo de Microsoft y autor de “The Fiefdom Syndrome” (El síndrome del feudo Currency/Doubleday, 2004), un gerente debe restablecer la disciplina a través de la organización mientras se revive en los habitantes del feudo la capacidad y disposición para generar ideas creativas destinadas a solucionar problemas y satisfacer a los clientes.
Para restablecer la disciplina, Herbold recomienda específicos procesos, conductas y prácticas destinadas a que la marcha de la organización sea visible para todos, los procedimientos de control se encuentren en un solo sitio, y mejoren las relaciones de trabajo.
1.- PROCESO: la disciplina de crear procesos globales más eficaces y datos accesibles a todos los niveles. Racionalice los sistemas de información de su compañía para que todos tengan acceso a datos acerca del desempeño financiero de la firma, la actuación de los empleados, y otros aspectos de la organización.
2.- CONDUCTA: la disciplina de evitar fragmentación. Asegúrese que la tecnología de información, los recursos humanos, la adquisición de materiales, las relaciones públicas y otros sectores donde se comparten servicios no se dupliquen. Tal como indica Herbold, las unidades empresariales tratan con frecuencia de desarrollar sus propios departamentos a fin de operar con la mayor independencia posible.
3.- PERSONAL: la disciplina de la rotación de personal. Incorpore y desplace a personas de un equipo, departamento o división, a fin de evitar que se formen feudos o para desintegrar uno que ya ha comenzado a tomar forma.
El surgimiento de los feudos se basa en la experiencia o en la veteranía de algunos de sus miembros.
Herbold recomienda rotar empleados valiosos asignándolos a diferentes tareas para ofrecerles una amplia variedad de experiencias.
Los líderes también deben revivir el pensamiento creador entre los empleados. “Es necesario que los empleados pasen el tiempo elucubrando brillantes ideas para complacer a los clientes”, dice Herbold, “en lugar de encontrar formas de complacer a sus jefes o de intentar mejorar su posición en la compañía”.
Una forma de estimular el pensamiento creador es encargar de manera periódica a un grupo particular que se haga responsable de un área de productos o de servicios. Otra forma es eliminar las “capas de sabiduría” a través de las cuales una buena idea debe navegar a fin de ser implementada. Según señala Herbold, “haga saber a los empleados que usted está allí como un recurso. Puede decir, por ejemplo: “Si cree que puedo añadir algo a su idea, venga a verme. Yo no soy quien concreta la decisión, sino usted”.
Por supuesto, los empleados no siempre generarán buenos resultados al implementar sus ideas. Pero cuando traen los resultados a sus jefes, ambos pueden discutir lo que ocurrió. El jefe podría decir: “¿Qué es lo que usted aprendió de su experiencia?”
De acuerdo a Herbold, los empleados aprenden mucho más rápido cuando los gerentes usan ese enfoque.