Carlos Martínez Morán
Todo el esfuerzo de años de trabajo de Abel José González Pérez se desvanecieron en cuestión de minutos, por un incendio que en la víspera de Navidad arrasó con su casa. El hecho ocurrió en residencial Las Mercedes.
Al momento del percance, en la vivienda se encontraban únicamente las niñas Yaneli Carina y Ana Ivania Rocha Luna, de 11 y siete años de edad, quienes muy asustadas informaron que escucharon fuertes detonaciones en diferentes lugares de la casa. Después apareció el humo y en cuestión de segundos las llamas envolvieron todo. “Cuando nosotras miramos que el fuego estaba por todos lados, salimos corriendo y le avisamos a los vecinos”, indicó Yaneli Rocha.
ESFUERZOS EN VANO
Los esfuerzos por apagar el fuego fueron en vano, pues según Róger López, vigilante de calle de ese sector, al ingresar a la casa con otras personas observó que las llamas ya habían avanzado mucho y pese a eso trató de salvar algunos objetos. Fue así que lograron recuperar dos sillas y una mesita.
“El resto se quemó, porque no hubo manera de hacer nada. Las lenguas de fuego salían de todos los cuartos y tuvimos que alejarnos del lugar y esperar a que vinieran los Bomberos”, dijo.
Donald Antonio Romero, también vigilante de calle, señaló que cuando los apagafuegos llegaron, las llamas habían cubierto toda la casa del señor González Pérez y evitaron que el incendio cubriera las viviendas vecinas. Batallar contra el incendio se complicó porque en el sector el agua es escasa.
González Pérez piensa que el incendio fue provocado por un cortocircuito, pues días atrás el sistema eléctrico daba problemas. Aseguró que horas antes del siniestro, técnicos de Unión Fenosa revisaron el medidor, porque al parecer ahí se originaba el problema.