Violeta Reyes de Padilla
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. (Lc. 2,14)
El sol que nace de lo alto viene de nuevo a iluminar nuestras vidas, pero ¿qué haremos los hombres? ¿Nos empeñaremos en seguir viviendo en las tinieblas y como consecuencia seguir manchando el mundo de sangre, de odio, de corrupción?
Hoy, Niño Jesús, vendrás al mundo con lágrimas en tus ojos, el mundo no se acuerda de tus enseñanzas, sembramos el odio.
El compartimiento de las naciones te está excluyendo de las constituciones, la Unión Europea ha prescindido de ti, Holanda volvió aprobar una ley a favor de la eutanasia, España se ha liberalizado aprobando leyes contra tus leyes morales, Inglaterra dio permiso para el culto satánico y Nicaragua está por aprobar la ley a favor del aborto. Se ha perdido la ley a favor del aborto, pero lo peor es que se ha perdido la conciencia, el sentido de justicia está siendo desvirtuado.
Los diputados, la mayoría corruptos, quieren cambiar la Constitución e imponernos una dictadura legislativa.
Parece que a los nicaragüenses nos gusta vivir oprimidos, ya que no protestamos, dejamos hacer y después sobrevienen las consecuencias, últimamente hemos vivido dos dictaduras y vamos en camino de la tercera.
Nicaragua está pasando por una crisis que yo diría una de las peores de su historia, la estamos palpando y nos cruzamos de brazos, no me explico qué nos pasa a los nicaragüenses. La dictadura ya está en marcha ¿qué esperamos para oponernos? ¿Queremos ser otra Cuba, otra Venezuela?
Me embarga tanto la preocupación por Nicaragua que hoy mis peticiones Niño Dios serán por este país que ha sido golpeado tantas veces y que necesita de tu ayuda.
Te pido Divino Niño Jesús, hoy que vienes de nuevo a nacer en los corazones de los hombres, que abramos nuestros corazones para que nos llenes del amor que sólo tú puedes, ya que eres la perfección del amor.
Hay una petición muy grande que es muy necesaria para este país y es que hagas ver a los políticos que no deben utilizar a la Iglesia para sus fines partidarios y protejas a la Iglesia para que ella no se deje utilizar por los políticos.
Niño Jesús te ruego encarecidamente que ilumines las mentes de los nicaragüenses para que despertemos de apatía que nos envuelve y luchemos todos juntos por los intereses y el bien común del pueblo y de la patria, danos amor y paz.
La autora es miembro de la Asociación Nicaragüense de la Mujer.