Orlando Solórzano*
Roman, Times, serif»>Opinión económica
Las exportaciones en el contexto del desarrollo de Nicaragua
Orlando Solórzano*
Si las exportaciones nicaragüenses del 2004 llegaran a US$670 millones, superando por primera vez en veintiséis años los US$646 millones del año 1978, debemos felicitar principalmente a nuestros productores y exportadores, porque es un acto heroico vencer los muchos obstáculos y limitaciones al proceso productivo y exportador.
Es bueno animarse y tener una actitud positiva, porque nuestras exportaciones están creciendo este año el 24 por ciento respecto al año 2003, pero también debemos ser realistas y ver la otra cara de la moneda, para tener el panorama completo y acelerar la preparación para la lucha productiva y comercial en el futuro inmediato.
Por el lado de las importaciones, si crecieran este año solamente el seis por ciento respecto a 2003, llegaríamos a los US$2,000 millones, que son 3.3 veces más que las importaciones de 1978. Es decir, en los 26 años, mientras llegamos a igualar las exportaciones, más que triplicamos las importaciones.
Viéndolo de otra manera, la balanza comercial durante los años 1970 tuvo un déficit anual promedio de US$ -50 millones. En la década de los 1980 el déficit promedio fue de US$ -459 millones anuales. Durante los años 1990 el déficit promedio se amplió a US$ – 619 millones. Y durante los primeros cuatro años de la actual década (2000-2003), el déficit se elevó a US$ 1,282.4 millones (al doble del promedio de la década anterior).
Es evidente que Nicaragua se ha ido convirtiendo en una economía importadora, lo cual refleja una gran debilidad del sistema productivo y exportador.
En estas condiciones, una mayor apertura del mercado nacional con la vigencia de los tratados de libre comercio (TLC) podría ocasionar mayores desequilibrios y llevar a la economía nicaragüense a una situación de insostenibilidad, de no realizarse desde ya un esfuerzo extraordinario de carácter nacional para desarrollar la producción y las exportaciones.
Por tanto urge construir y ejecutar una estrategia nacional de fomento a la producción y las exportaciones, incluyendo una Ley de Fomento Productivo y Exportador.
* El autor es economista.