Anne Pérez
En este año más de cien familias fueron beneficiadas por el Proyecto de Hábitat para la Humanidad Nicaragua, que desde su fundación en 1984 ha construido más de 2,200 casas.
“Pretendemos que en cada metro nicaragüense no se tolere la vivienda infrahumana”, explicó Pablo Gómez, director ejecutivo de Hábitat.
VOLUNTARIOS JÓVENES
En Nicaragua, el proyecto ha tenido muchos logros en este año, explica Gómez. Entre ellos está la ampliación de la base de voluntarios.
Más de 800 voluntarios forman parte de Hábitat en Nicaragua, de ellos más del cincuenta por ciento son jóvenes profesionales.
Con la ayuda de los voluntarios, el proyecto ha llegado a un nuevo segmento, afirma Gómez, tras explicar que “antes nuestras viviendas más baratas eran de tres mil dólares, ahora ofrecemos de 1,176 dólares”.
Las viviendas que construye Hábitat para la Humanidad, según Gómez, son baratas y seguras y están destinadas a pobladores rurales.
FONDOS SÓLIDOS
La consecución de fondos sólidos es otro de los logros de Hábitat en este año que finaliza.
Gómez cuenta que lograron canalizar fondos con organizaciones no gubernamentales que “donaron dinero y colaboraron a disminuir el monto que cada familia debía pagar”.
La empresa privada nicaragüense también contribuyó a la solidificación de Hábitat, porque “están comprendiendo que ellas también tienen una responsabilidad social con los más desposeídos”, comentó el director ejecutivo de Hábitat Nicaragua.
NO AISLARSE
“Debemos entender que en Nicaragua hay un engranaje social que nos está apoyando”, explica Gómez. Esta posición surge de su preocupación por un posible aislamiento de Hábitat.
Las innovaciones son otro reto que enfrenta para el 2005 esta organización. Con ello se pretenden reducir los costos y llegar a más gente necesitada, “construyendo casas más baratas, mejores plazos de pago, permitiendo el uso de fiadores y de garantías”.
MALOS COBRADORES
La autosostenibilidad es uno de los mayores retos que Hábitat enfrentará en el 2005. El problema, manifiesta Gómez, es que “el fondo es rotativo y nosotros necesitamos ser más dinámicos, porque no hay malos pagadores, sino malos cobradores”.
La eficiencia es el camino para llegar a la autosostenibilidad. Por ello, la dirección de Hábitat se ha propuesto recoger hasta julio de 2005, los 400,000 dólares invertidos desde julio de este año.
Hasta el momento llevan un déficit de 13 por ciento en la recolección del monto invertido. “Aunque los más pagadores son los más pobres”, enfatizó Gómez.