¿Ha perdido la brújula el Presidente?

Cirilo Otero Escorcia [email protected]

Dicen los especialistas que un líder político es una persona que orienta, señala, se compromete, anima, tiene iniciativa, frente a sus electores o seguidores, el líder no espera que le digan qué hacer, por el contrario desde antes que la gente se exprese sobre algo, el líder ya lo está pensando, ya lo está matizando y se encuentra a la espera del momento oportuno para señalar el camino. El líder conoce a su gente, el líder identifica lo que su gente desea, el líder le da forma a los intereses de su grupo, de sus electores. Es decir, el líder tiene en sus manos la brújula que le ayuda a ubicar el mejor camino, aquel que no sea un camino equivocado para sus seguidores.

Me parece que la toma y el manejo del poder político requiere de un trabajo constante, sistemático, conspirador, buscador, comunicador, componedor. Es decir, un Presidente que tiene el poder político evita y sortea los cuellos de botella, las crisis, las situaciones sin salida aparentes, o las tomas de decisión que causarían trauma social y político al país. Estas situaciones las evita un líder de gobierno en un país coherente. El arte de gobernar es el arte de negociar, de conversar, de evitar llegar a las situaciones que paralicen el país o que pierda el poder político el líder.

Según las noticias locales, ¿qué vemos en el país? Conflictos entre los poderes del Estado. Ausencia de diálogo entre los líderes de los poderes del Estado. Más bien parecen acciones de niños malcriados. Es un ir y venir de decisiones que no construyen, solamente muestran incapacidad, y miden fuerza, casi innecesariamente. Una expresión popular dice: “Cada vez que hablan suben la parada” es decir, estamos frente a una situación en la que los tomadores de decisión no son líderes, no orientan, no señalan, no construyen, solamente destruyen, olvidando casi por completo a sus electores propietarios y dadores del poder que por ahora ostentan estos servidores públicos.

En Nicaragua puedo observar a un Presidente en el período del 2002-2007 sin propuestas a tiempo, sin iniciativa de hombre de poder político, sin la búsqueda del diálogo oportuno, sin la práctica del conversatorio, un Presidente que no hace consenso en el país. Miro un Presidente alejado, solitario, como cansado, con ganas de no hacer mucho, como para evitar la fatiga. Veo un Presidente incoherente, algunas veces llama a la sociedad civil, otras la olvida, otras llama a los amigos extranjeros, en otra llama a la Ley, en otra pareciera que hará uso de la fuerza, en otro momento hace uso de leyes sin precedentes en el país. Y los ministros y funcionarios de Gobierno: silencio profundo, parece que no existen.

Si quisiéramos ver este asunto a la luz de la ley, la Asamblea Nacional tiene la potestad, dada por el pueblo en las elecciones del 2001, de cambiar las leyes y de ponerlas de la mejor forma que el país requiera. No veo violación de la Ley con las Reformas Constitucionales que actualmente se han diseñado para dos legislaturas (2004-2005), no importa que muchos, por no decir todos los diputados no sean del agrado nuestro, pero, son los legisladores electos y por lo tanto ese es su trabajo y en derecho ese es el poder que les hemos dado nosotros y nosotras los votantes y electoras de este país. Por ejemplo, personalmente me gusta que la Asamblea Nacional pueda citar a un ministro malcriado y engreído a dar cuenta pública de su actuar, de su eficiencia y de su responsabilidad en la cartera asignada, que informe como servidor público, porque lo que he escuchado de varios presidentes es que tienen a ministros por su decisión y nadie les puede decir nada a estos “sagrados”.

El meollo de este asunto está fundamentalmente en que el líder no tiene brújula y por lo tanto no sabe para dónde ir, da palos de ciego, no ha acertado una en lo que va de sus dos años y medio de gobierno, y señalo al Presidente porque es precisamente el principal decisor en el Poder Ejecutivo, es el que tiene en sus manos los mejores recursos que le concede la Ley y la Constitución, lo que pasa es que no sabe hacer uso de estos. ¿Ha perdido la brújula el Presidente?

El autor es sociólogo.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí