Ricardo A. De León Borge
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Turquía: ¿De país fragmentado a país unificador?
Ricardo A. De León Borge
Los jefes de Estado y de Gobierno de las veinticinco naciones que conforman la Unión Europea tendrán hoy 17 de diciembre la última palabra sobre la aceptación de iniciar negociaciones con la República de Turquía, para su ingreso como miembro de dicha Unión. Aunque el ingreso como tal se estima será dentro de 15 ó 20 años.
Según el informe preparado por la Comisión encargada de estudiar la incorporación, Turquía ha cumplido a cabalidad con los parámetros impuestos —reformas políticas y económicas— por la Unión, por lo que se espera que sea admitida.
Antecedentes. Turquía se constituye en Estado independiente en el año 1923, después del derrumbamiento del Imperio Otomano y de la mano de Mustafa Kemal Atatürk. Kemal, fue el responsable de que se convirtieran al laicismo, aunque más del noventa por ciento de la población sea musulmana.
Las relaciones con el bloque europeo iniciaron en 1963, tras la firma de un Acuerdo de Asociación, a través del cual se estableció una estrategia que ayudara a conseguir las reformas requeridas para su ingreso.
Reacciones. Recientes encuestas demuestran un gran descontento entre la población europea, sobre todo en países influyentes como Francia, Alemania e Italia. Por otro lado, España es uno de los que más estaría de acuerdo en dicha incorporación.
Y es que el fenómeno de las migraciones de ciudadanos turcos es algo grande y que afecta directamente a los países que se oponen. Sin embargo, estos mismos países se ven beneficiados con esta migración, ya que representa mayor mano de obra barata.
Asimismo, el hecho de contar con una población mayoritariamente musulmana, con una cultura y religión totalmente diferentes a la europea, plantea la duda de que las decisiones de futuro puedan ser tomadas con uniformidad. Pero cabe preguntarse ¿es que acaso la cultura “europea” es una? ¿La cultura y religión de los noruegos y daneses son iguales a las de los españoles o italianos?
Turquía pertenece a la OTAN, un tratado entre países europeos con Estados Unidos y Canadá, o sea occidental. Como tal ha participado en operaciones de paz de la OTAN en Europa.
¿División o complementariedad? Samuel Huntington en su obra Choque de civilizaciones se refiere a Turquía como un país fragmentado, al no estar definido si pertenece a Europa o Asia, ya que tiene un pasado que no infiere su definición continental, así como las dificultades de establecer claramente la definición de las fronteras orientales europeas. Tales son los casos de Panamá y Belice.
Huntington también se refiere al inevitable enfrentamiento entre oriente y occidente, por sus marcadas diferencias. Sin embargo, el aceptamiento de Turquía supondría un acercamiento, e inclusive, el inicio de una era de negociaciones entre occidente y oriente, en vez del enfrentamiento.
Reconozco que suena muy utópico pero la misma Iglesia Católica ha buscado el acercamiento con las demás religiones en la búsqueda del entendimiento.
Inclusive, se podría pensar en un acercamiento amistoso entre Grecia y Turquía, al igual que Alemania y Francia; en una solicitud de reconocimiento por parte de autoridades de Turquía al genocidio armenio y, en nuevas condiciones para un diálogo con los kurdos.
Futuro. De ser positiva la respuesta, Europa aumentará su territorio y su población grandemente. Esto conllevará a la definición de nuevas fronteras, las cuales abarcarían hasta limitar con países como Irak, Irán, Siria, Armenia, Georgia y Azerbaiyán; lo que constituirá un reto complejo para construir relaciones basadas en la confianza y apoyo, así como un mayor acercamiento con esta zona del mundo conflictiva y a la vez rica en yacimientos petrolíferos y de gas.
El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales