Una ruptura en la manguera que conecta el cilindro de gas con la cocina fue lo que aparentemente provocó un incendio ayer, en una casa de habitación ubicada de la P del H cuatro cuadras y media al Sur. A la hora del siniestro, en la vivienda se encontraba la joven Katia Ramírez López y dos sobrinitas de cuatro y dos años. Una de las pequeña fue la primera en enterarse del incendio y avisó de inmediato a su tía, quien en ese momento se encontraba a pocos metros de la cocina lavando ropa. “Ella me decía ‘fuego, humo, fuego’, y me señalaba en dirección a la cocina, pero como yo estaba apresurada con la ropa no le ponía atención, pero de repente miré la gran humareda y salí corriendo con las dos ellas para buscar dónde salvarnos”, dijo Ramírez López. Para ese momento las llamas habían invadido toda la cocina y empezaban a extenderse por uno de los cuartos provocando un calor asfixiante. La joven relató que en medio de la desesperación intentó salir a la calle con las niñas en los brazos, pero al llegar a la puerta notó que el portón metálico se encontraba bajo llave. “Entonces solté a las niñas y me dediqué a buscar las llaves. Estaba desesperada porque las llamas avanzaban y el humo nos asfixiaba, pero gracias a Dios que una de ellas sabía dónde se encontraban y logramos salir de la casa”, explicó. Cuando la joven salió a la calle sus vecinos estaban alarmados y algunos corrieron con cubetas para tratar de apagar el fuego, pero los intentos fueron en vano, las llamas avanzaban inconteniblemente por todo lo que encontraban a su paso. El temor empezó a cundir en las casas vecinas por la posibilidad de que el fuego se extendiera hacia las otras viviendas. Fue entonces que llegaron los miembros de la Dirección General de Bomberos y en pocos minutos lograron controlar el siniestro, pero ya no pudieron evitar que las llamas redujeran a cenizas una cama, un ropero lleno de ropa, utensilios de cocina y varios enseres domésticos. El subteniente Mario Montiel, a cargo del equipo de apagafuegos, informó que la llamada de emergencia la recibieron a la 1:51 p.m. y la realizó un vecino de la familia afectada. En dos minutos se trasladaron al lugar y poco tiempo después el siniestro estaba controlado totalmente. No obstante señaló que si hubiesen tardado un poco más de tiempo los estragos hubiesen sido peores, porque el fuego avanzaba rápidamente debido a que la vivienda estaba construida en su mayor parte con madera. El subteniente Montiel señaló que en la inspección realizada pudieron constatar que el incendio se produjo porque la manguera que une la cocina con el cilindro de gas tenía una ruptura y eso provocó la expansión de la flama. María Ernestina Salmerón Áreas, madre de la dueña del inmueble, informó que a la hora del incendio su nieta estaba preparando una sopa, pero al mismo tiempo aprovechaba para lavar una ropa. “Tal vez por eso no pudo ver a tiempo que la casa estaba agarrando fuego. Pero aunque perdimos nuestras cosas le damos gracias a Dios que no hubo una tragedia”, manifestó. La familia afectada por el incendio ocurrido ayer perdió toda su ropa y la mayoría de enseres domésticos.

Cocina de gas provoca incendio en vivienda

Carlos Martínez Morán Una ruptura en la manguera que conecta el cilindro de gas con la cocina fue lo que aparentemente provocó un incendio ayer, en una casa de habitación ubicada de la P del H cuatro cuadras y media al Sur. A la hora del siniestro, en la vivienda se encontraba la joven Katia […]

Carlos Martínez Morán

Una ruptura en la manguera que conecta el cilindro de gas con la cocina fue lo que aparentemente provocó un incendio ayer, en una casa de habitación ubicada de la P del H cuatro cuadras y media al Sur.

A la hora del siniestro, en la vivienda se encontraba la joven Katia Ramírez López y dos sobrinitas de cuatro y dos años.

Una de las pequeña fue la primera en enterarse del incendio y avisó de inmediato a su tía, quien en ese momento se encontraba a pocos metros de la cocina lavando ropa.

“Ella me decía ‘fuego, humo, fuego’, y me señalaba en dirección a la cocina, pero como yo estaba apresurada con la ropa no le ponía atención, pero de repente miré la gran humareda y salí corriendo con las dos ellas para buscar dónde salvarnos”, dijo Ramírez López.

Para ese momento las llamas habían invadido toda la cocina y empezaban a extenderse por uno de los cuartos provocando un calor asfixiante.

La joven relató que en medio de la desesperación intentó salir a la calle con las niñas en los brazos, pero al llegar a la puerta notó que el portón metálico se encontraba bajo llave.

“Entonces solté a las niñas y me dediqué a buscar las llaves. Estaba desesperada porque las llamas avanzaban y el humo nos asfixiaba, pero gracias a Dios que una de ellas sabía dónde se encontraban y logramos salir de la casa”, explicó.

Cuando la joven salió a la calle sus vecinos estaban alarmados y algunos corrieron con cubetas para tratar de apagar el fuego, pero los intentos fueron en vano, las llamas avanzaban inconteniblemente por todo lo que encontraban a su paso.

El temor empezó a cundir en las casas vecinas por la posibilidad de que el fuego se extendiera hacia las otras viviendas.

Fue entonces que llegaron los miembros de la Dirección General de Bomberos y en pocos minutos lograron controlar el siniestro, pero ya no pudieron evitar que las llamas redujeran a cenizas una cama, un ropero lleno de ropa, utensilios de cocina y varios enseres domésticos.

El subteniente Mario Montiel, a cargo del equipo de apagafuegos, informó que la llamada de emergencia la recibieron a la 1:51 p.m. y la realizó un vecino de la familia afectada.

En dos minutos se trasladaron al lugar y poco tiempo después el siniestro estaba controlado totalmente.

No obstante señaló que si hubiesen tardado un poco más de tiempo los estragos hubiesen sido peores, porque el fuego avanzaba rápidamente debido a que la vivienda estaba construida en su mayor parte con madera.

El subteniente Montiel señaló que en la inspección realizada pudieron constatar que el incendio se produjo porque la manguera que une la cocina con el cilindro de gas tenía una ruptura y eso provocó la expansión de la flama.

María Ernestina Salmerón Áreas, madre de la dueña del inmueble, informó que a la hora del incendio su nieta estaba preparando una sopa, pero al mismo tiempo aprovechaba para lavar una ropa.

“Tal vez por eso no pudo ver a tiempo que la casa estaba agarrando fuego. Pero aunque perdimos nuestras cosas le damos gracias a Dios que no hubo una tragedia”, manifestó.

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