Como profesional de la sicología he escuchado barbaridad de cosas que las mujeres y hombres se acostumbran a hacer en las relaciones de posesividad. Una mujer posesiva llega a perseguir, acosar, revisar la ropa y hasta los genitales, a hacer escenas de celos en cualquier lugar y destruirse a sí misma.
Sin embargo, para bailar un tango se necesita de dos y, en este tipo de relaciones, el papel del hombre puede ser fundamental. Él puede incidir mucho en el cambio de imagen que la mujer tiene de sí misma porque él es la persona que ella quiere, admira e idolatra.
Lo primero que el hombre debe hacer en estos casos es buscar ayuda profesional, la cual también le ayudará a él, pues este tipo de problema también afecta y desgasta a la otra persona.
Si ella se está tornando violenta, lo recomendable es retirarse y no caer en provocaciones que podrían terminar en escenas de violencia mutua. Tampoco aconsejo que el hombre deje de hacer las cosas que está haciendo porque eso sería reforzar el comportamiento posesivo de su pareja.
En estos casos, el hombre debe entender que su pareja no es capaz de salir adelante por sí sola. Ella ve por los ojos de él, entonces él debe hacerle ver que ella vale mucho, trabajarle su autoestima, prestarle más atención, salir con ella, y dedicarle más tiempo, pero un tiempo de calidad y no cantidad.
Muchas veces podemos pasar con nuestras parejas todo el día, pero estamos físicamente y no mentalmente porque estamos leyendo el periódico o dedicados a otras tareas. El hombre tiende a no dedicar tiempo a su pareja como mujer, lo cual es primordial para que ella retome la seguridad en sí misma y mejore la relación.
Las parejas deben cultivar una buena relación. La comunicación, el respeto y la confianza, son los pilares fundamentales para una relación de pareja estable.
La comunicación es primordial. Las relaciones de pareja son difíciles, pero en la medida que cada uno hable de las cosas que les gusta y les molesta del otro, tendrán un mejor desarrollo.
Si uno de los dos no le dice a la otra persona las cosas que le desagradan y se las calla, éstas se van acumulando y llega un momento en que van a salir de la peor manera posible.
* La autora es sicóloga del Centro de Mujeres Ixchen.
DETERMINANTES
Seis elementos clave:
Ambiente. El ambiente en el que la mujer se relaciona es fundamental. Si su derecho de expresarse líbremente no le es mutilado, ella crecerá más segura.
Inseguridad. Un ambiente totalmente nocivo, donde se coarta el derecho de expresarse, creará una mujer insegura para valorar sus capacidades y hasta demostrar sus afectos hacia la otra persona.
Celos. Los celos no son buenos consejeros en una relación. Aunque, en cierta medida, los celos son buenos en una relación porque la mantienen. Pero cuando ya se sale de lo normal y se vuelve patológico, se debe buscar ayuda sicológica.
Destrucción. Los celos y las obsesiones traen consecuencias muy lamentables en la relación de pareja, y pueden llegar a destruir el matrimonio.
Comunicación. Es primordial que la pareja tenga una comunicación muy fluida y bilateral. Los dos deben tener el chance de poder hablar.
Confianza. La confianza juega un papel importante. Una relación basada en la desconfianza, tiene los días contados.
Sicóloga