- Movimiento por Nicaragua recogerá firmas en enero
María José Uriarte R.
Exponer sus inquietudes ante la aprobación en primera legislatura de las reformas constitucionales, fue el objetivo del encuentro entre representantes del Movimiento por Nicaragua, integrado por miembros de la sociedad civil y diputados de la bancada Azul y Blanco, donde dejaron claro que las mismas son inconsultas y por lo tanto deben remitirse a un referéndum, para conocer la posición de la ciudadanía en general.
Carlos Tünnermann, uno de los presentes en la reunión con los parlamentarios, señaló que en enero del próximo año, iniciarán el proceso de recoger las cincuenta mil firmas que establece la Ley Electoral, para solicitar un referéndum, una vez que las reformas parciales a la Carta Magna, se aprueben en segunda legislatura.
Manifestó que por el momento, impulsarán un movimiento de opinión para que la ciudadanía exprese sus criterios sobre los cambios planteados por las bancadas mayoritarias a la Constitución, tomando en cuenta los resultados de la encuesta de M&R, donde la población demanda una mayor participación en la toma de decisiones al pedir un referéndum.
HAY QUE CONSULTAR AL PUEBLO
Descartó que el referéndum se realice de manera paralela al diálogo convocado por el presidente Enrique Bolaños, por ser una iniciativa que podría implementarse en los próximos días, mientras que la consulta al pueblo sería hasta la aprobación en segunda legislatura de las reformas parciales para pedir que se ratifiquen por el pueblo.
“Si en el futuro se llegara a aprobar la iniciativa de reformas que presentó el presidente (Bolaños), habría la posibilidad de pedir lo que se llamaría el referéndum intermedio, es decir, que entre una y otra legislatura, sería obligatorio establecer un referéndum, para que la ciudadanía diga si está de acuerdo o no”, estimó Tünnermann.
POR UN VERDADERO DIÁLOGO NACIONAL
Espera que si el diálogo político se convoca este viernes, sea realmente un diálogo nacional, en el que no sólo participen los partidos políticos, ni los poderes del Estado, sino que haya alguna participación de la sociedad civil, donde puedan tratar de convencer a los legisladores que las reformas constitucionales no son lo más convenientes para el país, sobre todo porque no fueron consultadas.
“Que lo mejor sería que no se apruebe en segunda legislatura, y que cualquier reforma que se haga, se consulten en las elecciones nacionales del 2006, ahí sería fácil en el mismo proceso electoral, y que en una boleta adicional, se consulte, sobre una serie de cambios que convendría o no hacer en la Constitución”, comentó el analista político.
Agregó que enviaron solicitudes a todas las bancadas que conforman la Asamblea Nacional, incluso a la junta directiva, para conversar sobre ese tema, pero sólo la bancada Azul y Blanco, los recibió, aunque no descartan, obtener una respuesta positiva de las mayoritarias.