Roberto Sánchez RamírezESPECIAL PARA LA PRENSArsá[email protected]
La posible restauración de la antigua catedral de Managua, es el ejemplo más claro del tratamiento erróneo que se da a un sitio histórico, donde la debilidad humana hace que la avidez de protagonismo esté por encima de la recuperación de una obra tan querida por los managuas.
Desde el terremoto del 23 de diciembre de 1972, se han realizado los siguientes estudios: En octubre de 1974 una comisión consideró la posibilidad de su reparación. Sin embargo, otra evaluación fechada el mismo mes manifiesta pesimismo. En 1975, en el número 23 de la revista de Ania se concluye que sí es reparable.
En junio de 1994, un estudio realizado por el experto brasileño Mario Mendoza de Oliveira, presenta una visión optimista de la restauración. Otro estudio lo hizo en diciembre de 1995, el doctor en arquitectura, el español José L. Miguel Rodríguez, a través del programa de Preservación del Patrimonio Cultural de Hispanoamérica. Recientemente vino una comisión de México, enviada por el Presidente Fox, se ignora el resultado de los estudios.
SÓLO INTENCIONES
En 1994, la entonces Presidente Doña Violeta Barrios de Chamorro, creó la Comisión Pro-Restauración, compuesta por varias instituciones estatales, la Arquidiócesis de Managua y la Alcaldía de Managua. Nada se logró. En diciembre del año 2000, el Presidente Arnoldo Alemán Lacayo, emitió el Decreto No. 127-2000, declarando Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación a la antigua Catedral, señalaba que el Estado establecería los mecanismos financieros necesarios para lograr la consecución de fondos.
En mayo del 2001, por Acuerdo Presidencial No. 112-2001, se creó la Comisión de Salvación de Catedral, se excluyó a la Alcaldía de Managua que había sido ganada por el partido FSLN. Durante la visita del Presidente de México, Vicente Fox, éste expresó su deseo de contribuir a la restauración, el gobierno de urgencia constituyó un comité y dictó algunas disposiciones que hasta ahora han sido sólo “llamarada de tusa”.
Mientras tanto habría que preguntarse: ¿Cómo es posible que en el INC no supieran que parte del histórico reloj estaba en los sótanos del Palacio de la Cultura?, hace falta investigar si es verdad que la carátula está en poder de un particular que la tiene en venta. ¿Qué pasó con los equipos de amplificación y luces que por buen tiempo estuvieron en Catedral, luego del primer intento de restauración?
Debe crearse una Comisión Administradora del Proyecto, igual que las hay en el Cementerio San Pedro y el Parque Nacional Loma de Tiscapa, en los que la Alcaldía de Managua tiene una significativa participación. Esta Comisión podría estar integrada por Delegados de la Presidencia de la República, la Asamblea Nacional, el INC, Curia Arzobispal, Intur y la Alcaldía de Managua.