Parmenio Medina es el primer periodista asesinado con relación a su trabajo en la historia reciente de Costa Rica.

Acusación en caso Parmenio Medina

Fiscalía tica procede formalmente en el caso del periodista colombiano asesinado en julio del 2001 Un cura y un nica entre los autores del crimen, que es tipificado como homicidio calificado SAN JOSÉ/ AFP La Fiscalía de Costa Rica acusó formalmente el martes a nueve hombres implicados en el asesinato del periodista colombiano-costarricense Parmenio Medina, […]

  • Fiscalía tica procede formalmente en el caso del periodista colombiano asesinado en julio del 2001
  • Un cura y un nica entre los autores del crimen, que es tipificado como homicidio calificado

SAN JOSÉ/ AFP

La Fiscalía de Costa Rica acusó formalmente el martes a nueve hombres implicados en el asesinato del periodista colombiano-costarricense Parmenio Medina, quien fue asesinado a balazos el 7 de julio del 2001, confirmó este miércoles la oficina de prensa del Poder Judicial.

El sacerdote católico Minor Calvo y el empresario Omar Chaves fueron acusados por los delitos de homicidio calificado, estafa, lavado de dinero y asociación ilícita y son considerados los presuntos autores intelectuales del crimen.

También fueron implicados por los mismos delitos, pero como presuntos autores materiales, Luis Alberto Aguirre, conocido como “El Indio” y de origen nicaragüense, Juan Gabriel Carvajal y Randall González.

Como intermediarios, la Fiscalía acusó a John Gutiérrez (de nacionalidad colombiana), Jorge Castillo, Danny Smith y Juan Hernández.

El homicidio de Parmenio Medina, un periodista de origen colombiano radicado en Costa Rica desde hacía más de tres décadas, conmocionó a la sociedad costarricense, pues fue acribillado a tiros el 7 de julio del 2001 cuando llegaba a su casa, en Santo Domingo de Heredia, al norte de la capital.

Medina fue el primer periodista asesinado en la historia reciente de Costa Rica en relación con su trabajo informativo. Era productor del programa radiofónico La Patada, muy popular por sus descarnadas denuncias de corrupción, que hacía en tono irónico y que afectaban indiscriminadamente a figuras políticas, deportivas, empresariales o religiosas del país.

Días antes de su muerte, La Patada había hecho graves acusaciones contra el sacerdote Minor Calvo, quien ejercía un carismático liderazgo dentro de la Iglesia local y recibía cuantiosas donaciones de los feligreses para sostener una radioemisora de contenido religioso.

Según la investigación, Calvo era socio de la empresa radiofónica del empresario Omar Chaves.

¿MAL COLEGA?

En una causa paralela, la Fiscalía también acusó al periodista del Diario Extra, Adrián Marrero, por el delito de coacción y amenazas, pues facilitó a espaldas de las autoridades un teléfono celular a uno de los implicados, Luis Alberto “El Indio” Aguirre, quien utilizó el medio de comunicación para amenazar a testigos.

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