La cobertura de la canasta básica frente al salario mínimo sigue generando controversias.

Aumenta polémica por proyecto de ley salarial

Amparo Aguilera El proyecto de Ley del Salario Mínimo, que recientemente dictaminó la Comisión de Asuntos Laborales y Gremiales de la Asamblea Nacional (AN), sigue siendo la manzana de la discordia de empleadores, Gobierno y trabajadores. Mientras los empresarios y el Gobierno dejan entrever que la rechazan, los sindicatos están satisfechos y dispuestos a hacer […]

Amparo Aguilera

El proyecto de Ley del Salario Mínimo, que recientemente dictaminó la Comisión de Asuntos Laborales y Gremiales de la Asamblea Nacional (AN), sigue siendo la manzana de la discordia de empleadores, Gobierno y trabajadores.

Mientras los empresarios y el Gobierno dejan entrever que la rechazan, los sindicatos están satisfechos y dispuestos a hacer presión para que pase a agenda parlamentaria y se apruebe en esta legislatura.

El proyecto contempla 15 artículos, entre los que manda a establecer un salario que brinde cobertura a los 53 productos de la canasta básica.

Actualmente el salario mínimo de los nueve sectores económicos contemplados en la Tabla Salarial del 2004, que oscilan entre 669 y 1,578 córdobas, dan cobertura al 24 por ciento de la canasta, en el caso de los trabajadores del campo y 50 por ciento en relación al resto de sectores.

La ley determina una revisión salarial cada seis meses, con sanciones en efectivo de dos a seis meses de salario para el titular del Trabajo en caso de que se incumpla, y un lapso de dos meses como tiempo límite para las negociaciones.

También dicta que la fijación salarial deben firmarla los representantes de los asalariados, empleadores y Gobierno, de lo contrario no tendrá validez. La última fijación no contó con la venia de los trabajadores, pues éstos rechazaron el incremento previsto por los últimos sectores.

LAS CRíTICAS

Pero a criterio de Martín Vargas, representante del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y de Virgilio Gurdián, titular del Ministerio del Trabajo (Mitrab), esos artículos tienen que modificarse para que se apeguen a la realidad.

“Por ejemplo hay que definir ciertos criterios que la ley deja difusos, como la definición del movimiento de la canasta básica porque sólo debería contemplar aquellas ofertas con más incidencia en el consumo”, indicó Gurdián. Aunque no especificó cuáles.

Además sugirió que la representatividad de las centrales sindicales debe ser analizada. “Porque tiene que haber gente que los represente de inicio a fin (en las negociaciones)”, advirtió.

No obstante a juicio de Alba Palacios, quien preside la Comisión de Asuntos Laborales de la AN, en el caso de la canasta básica considera como fuera de lugar contemplar reducciones.

Sobre la representatividad de los sectores en la Comisión Nacional de Salario Mínimo, Palacios asegura que se respeta el tripartismo. “Así es que nosotros estamos anuentes a realizar modificaciones siempre y cuando beneficien más a los trabajadores”, aclaró.

A finales de esta semana Gurdián prevé reunirse con la Comisión Laboral, a donde dice que llevará sus “proyectitos”.

No obstante Domingo Pérez, de la Federación Nacional de Trabajadores (FNT), insiste en que no darán tregua. “Nosotros vamos a presionar y personarnos a la AN para que la ley se apruebe este año a como está”, puntualiza advirtiendo que cuentan con el apoyo de los sindicatos afines al Ejecutivo.

Aunque para Palacios, la aprobación no es probable. “Porque ya hemos hecho presión para que pase a agenda y los diputados están optando por otros paquetes (de leyes) pendientes”, anota.

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