- Mueren 15 por fuego en cañaveral
AP
TEGUCIGALPA.- Por lo menos 13 niños y dos jóvenes más murieron, tras resultar quemados cuando cazaban conejos que huían de un incendio provocado para limpiar un cañaveral en la región sur de Honduras. El incendio ocurrió el lunes por la noche, dijo a la AP el vocero policial Leonel Sauceda.
“La mayoría de los niños eran de edades de 5 a 17 años y fallecieron por asfixia y graves quemaduras”, agregó.
El incendio lo provocaron para limpiar el terreno los empleados de la Azucarera Choluteca en unas 16 hectáreas cultivadas de caña en Santa Cruz, a unos 170 kilómetros al sur de Tegucigalpa.
Los menores se encontraban en un terreno aledaño para agarrar a los animales que huían cuando el fuego se extendió y los dejó atrapados en medio del fuego.
Los empleados no se percataron de la presencia de los niños hasta que escucharon sus gritos y llegaron sus familiares a buscarlos.
“El viento propagó rápidamente el fuego, impidió salir a los cazadores y los atrapó en medio de la parcela”, dijo Sauceda.
“Once menores murieron en el momento y otros dos y dos hombres fueron hospitalizados de inmediato con sus cuerpos quemados en un 90 por ciento”, agregó. Dos de los menores murieron posteriormente en el hospital, así como los dos jóvenes.
En ese tipo de cacería participan tradicionalmente los lugareños pobres que residen en las cercanías de los ingenios de Honduras, particularmente en la época de la zafra.
En el sur del país operan dos ingenios que cultivan unas 18,000 hectáreas cada año y generan 20,000 empleos. En Honduras, donde operan ocho ingenios, la cosecha de caña de azúcar se extiende de noviembre a junio.
El presidente Ricardo Maduro dio el pésame a los familiares.
“Lo sucedido es impresionante e impactante y haremos todo lo necesario para que una tragedia similar no vuelva a ocurrir en el país”, dijo Maduro.
INVESTIGACIÓN
El gobierno anunció el martes que investiga la muerte de los niños. “Ya se desplazó al lugar un grupo de nuestros técnicos para investigar si la empresa azucarera actuó con negligencia”, dijo en rueda de prensa la procuradora del Ambiente, Emil Hawit. “Aunque es cierto que la pobreza de la gente causó la tragedia, debemos determinar también la culpabilidad de la compañía”.