- Las importaciones de relojes realizadas hasta octubre rozan el medio millón de dólares
Mario José Moncada
Para los gustos los colores… y también los relojes. Los hay de simple plástico, pero también de oro puro, pueden costar desde tres hasta más de 2,000 dólares. Unos los usan por necesidad para estar puntuales en una cita o simplemente por puro lujo.
Éstos pueden andar en manos de un gerente general de una empresa nacional o transnacional, hasta estar colgados en la pared de su vivienda, cumpliendo en este último caso una doble función: la práctica, para estar “siguiendo” el tiempo, y la decorativa, como adorno integrado.
El comercio de relojes parece ser una actividad que está creciendo aunque con cierta moderación. Y aunque nadie sabe con certeza cuándo representa este negocio al año en términos de pesos y centavos, lo cierto es que las cifras de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) muestran que hasta octubre las importaciones de estos artículos equivalían a 434 mil dólares, acumulando un peso total de casi 51 mil kilos.
Las compras en el exterior de relojes, cuyos primeros aparatos (los relojes de Sol) se estima existieron en Egipto 4,000 años antes de Cristo, provienen principalmente de Estados Unidos y Panamá. Ya en Nicaragua son comercializados principalmente en tiendas especializadas y joyerías, y en los mercados populares.
Las importaciones realizadas hasta ahora sobrepasan a las de todo el año pasado, cuando se contabilizaron 357 mil dólares en compras de relojes, con un peso que juntos sumaban 44 mil kilos.
EN MERCADOS Y TIENDAS
El reloj, dice Álvaro Espinosa Molina, representante de la tienda de relojes Gersch & Molina S.A., es un artículo que es usado por la población tanto para cumplir la necesidad de medir el tiempo, como también indica que es un artículo de lujo, lo cual depende en muchos casos del material que esté hecho y de la marca.
“Las mujeres creo los usan más por lujo, los hombres más por necesidad”, asegura.
Entretanto, Uriel González, quien tiene un puesto en el Mercado Central (Roberto Huembes) de Managua, aunque aclara que vende relojes cuyos precios van de 10 a poco más de 300 córdobas, coincide con la visión compartida de Molina.
Agrega que “debido al peligro de sufrir un asalto mucha gente ahora está comprando aparatos que no tengan mayor lujo, con tal que les dé la hora”.
Un reloj de “buena calidad”, explica Molina, puede costar de 200 a 300 dólares, aunque en los mercados populares uno aceptable puede valer entre 30 y 50 dólares.
“En este asunto se combina el lujo y la necesidad. Llegar puntual a una cita es importante, independiente de tu oficio o profesión. Ahora llegar muy tarde a una cita es algo que se ve mal”, añade.
El mercado también está mirando a nuevas marcas, sin descuidar las tradicionales. Además de las conocidas Citizen, Casio y Seiko, una nueva marca Adidas, dirigida al público juvenil, también está ganando terreno o mejor dicho nuevas manos.
Un representante de ventas de Relojería Citizen, ubicada en el occidente de Managua, que declinó brindar su nombre, refiere que la competencia en el negocio también ha aumentado por lo que la oferta también está enfocada en tener a mano del cliente los más variados diseños.
“Por el comportamiento del mercado vos tenés relojes más económicos a disposición que otros más de lujo, como un Rolex, por ejemplo, que te puede costar más de 2,000 dólares. Éste lo podés vender tal vez una o dos veces al año, pero los otros los vendés más seguido”, añade.
NUEVOS USOS
La tecnología también está facilitando que a los relojes se les integren otras funciones con lo cual aumentan su precio.
Molina, cuya tienda se ubica en el Centro Comercial Managua, dice que algunos de la marca Casio tienen integrada una brújula digital, mientras que otros incluso miden el ritmo cardíaco.
Pero una de las funciones adicionales más comunes en un reloj es servir como calculadoras, para lo cual evidentemente traen integradas pequeñas teclas que faciliten dicha función.
Margine Huerta, quien tiene un pequeño tramo en el Mercado Oriental, ha optado por vender principalmente relojes de pared. “En esta época (Navidad) vendo hasta 15 aparatos por día, son baratos, unos a 100 otros a 120 córdobas cada uno, porque son cómodos para darlos como regalo”, refiere.
Entonces ya sabe, en esta época de festividades puede regalar un reloj, ya sea a un pariente cercano o bien a su amigo secreto. Tiene una gran variedad, tanto en precios como en modelos.
INVENTO Y ADORNO
Desde principios de la historia el hombre quiso medir el paso del tiempo y conseguir un referente que le indicara los momentos en cada día.
El reloj fue un invento necesario para medir el orden cronológico de la vida, pero muchos de los fabricados en la historia tuvieron una finalidad de adorno, de joya, de obra artesanal, de elemento que exigían las costumbres, de trabajo de orfebrería, de valioso regalo y más.
Por ejemplo, en 1987 la Empresa Citizen inventó otro reloj que habla, y memoriza hasta 27 órdenes que tiene incorporadas, como son número de tarjeta de crédito, de cuenta bancaria, de teléfonos, respondiendo a su propietario.