- La víctima recibió más de cinco machetazos en el cuerpo y uno le cercenó la oreja izquierda
- Estaba cenando cuando de pronto fue sorprendido por la espalda, sólo se defendió con una silla
Carlos Martínez Morán
Un vigilante de los módulos, ubicados frente a la Dirección de Migración y Extranjería, fue agredido a machetazos sin aparente motivo por un sujeto que merodea en ese sector, identificado como Octavio José Sánchez Castillo.
El perjudicado, José Felipe Pichardo Rosales, indicó que el hecho se produjo a eso de las 5:30 p.m., del jueves, cuando se encontraba cenando en su lugar de trabajo.
Repentinamente apareció el agresor, de 60 años, quien sin mediar palabras y armado de un machete la emprendió en su contra.
“Yo sentí que alguien se me acercó y de reojo miré que el machetazo venía directo a la frente. No supe cómo hice para capearme, pero me cortó la oreja izquierda”, dijo.
Agregó que al sentir el dolor, se puso en pie y retrocedió unos pasos, pero el sujeto siguió con la agresión y le hirió en el brazo izquierdo, la mano derecha, el codo del mismo lado y en otras partes del cuerpo.
Según Pichardo Rosales, de 60 años, el sujeto le quería quitar la vida porque los machetazos que le realizó llevaban mucha fuerza y se salvó de puro milagro.
“Porque cuando yo me siento herido tomé una silla y le hice frente. De esa manera logré darle unos golpes y evitar que me matara”, dijo.
El afectado también señaló que Noguera Castillo acostumbra merodear por el sector de Migración y Extranjería, asustando a los niños y a las mujeres con el mismo machete que le agredió.
Pichardo Rosales se encuentra en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde minutos después de haber ingresado le practicaron una operación quirúrgica para colocarle su oreja y reconstruirle su mano derecha.
EN ETAPA DE RECUPERACIÓN
José Felipe Pichardo Rosales espera que la herida de la cabeza le sane pronto, pero tiene temor perder parte de su mano derecha porque algunos de sus dedos asegura que no los siente.
TRAS LAS REJAS
Octavio José Sánchez Castillo fue capturado horas después del hecho y se encuentra en una celda preventiva de la Policía del Distrito Cuatro de Managua. Sin embargo, su víctima teme que pueda salir en libertad por ser una persona con trastornos mentales, pero muy agresivo.