El alcalde de San José dijo que los vendedores callejeros, en su mayoría nicaragüenses, serán desalojados hasta enero del 2005.

Dan último chance a vendedores en San José

Josué Bravo/Corresponsal COSTA RICA.- Los vendedores nicaragüenses que laboran en las calles de San José, aseguraron a LA PRENSA que seguirán vendiendo sus productos en las casetas que han utilizado como puestos de trabajo en los últimos años, pese a la decisión municipal de desalojarlos a más tardar el primero de enero del 2005. La […]

Josué Bravo/Corresponsal

COSTA RICA.- Los vendedores nicaragüenses que laboran en las calles de San José, aseguraron a LA PRENSA que seguirán vendiendo sus productos en las casetas que han utilizado como puestos de trabajo en los últimos años, pese a la decisión municipal de desalojarlos a más tardar el primero de enero del 2005.

La municipalidad de San José había programado para esta semana el desalojo de 466 vendedores callejeros de esta capital, en su mayoría nicaragüenses.

Sin embargo, el alcalde Johnny Araya anunció que pueden quedarse en sus sitios hasta el 31 de diciembre, tras dialogar con líderes de seis sindicatos de comerciantes.

La decisión de la Comuna de desalojar a los vendedores es porque se pretende mejorar el tránsito de los peatones por las aceras, principalmente a los discapacitados y hacer de San José una ciudad más atractiva para el turismo.

Para realizar el desalojo cuentan con más de 1,000 policías municipales y el apoyo de la fuerza pública.

Vendedores nicaragüenses consultados por LA PRENSA dicen que esperan permanecer por tiempo indefinido en sus casetas, hasta que la municipalidad les consiga una mejor opción laboral, pese a que ellos son parte de un grupo de comerciantes que se comprometieron ante el ayuntamiento, a salir de sus casetas el primer día de enero.

“Yo voy a seguir con mis ventas porque no hay trabajo en Costa Rica. De mí depende mi mamá. Supongo que la Policía Municipal nos quitará la mercadería y nos acusará en la Corte como lo hace siempre. Pero no hay de otra, tengo que salir adelante. La guerra es contra todos nosotros”, declaró Moisés Galeano Peralta, originario de Estelí, quien se dedica a vender ropa y zapatos ilegalmente.

NUEVO LOCAL ESTARÍA LEJOS DE SAN JOSÉ

Doña Yolanda Gutiérrez dijo que desde que la comuna viene anunciando el desalojo, se mantiene en zozobra, pues de las ventas de ropa que realiza en una caseta ubicada en la primera avenida, depende un hijo de 14 años y 7 nietos.

“No se fijan que uno tiene necesidades y que uno vive de esto. A mí una pierna no me funciona y no puedo hacer otro trabajo más que éste. Estoy muy triste, no sé qué va a pasar, espero que no se haga el desalojo”, agregó la mujer originaria de Managua.

Aduce sentirse discriminada por ser nicaragüense y sospecha que al momento que sus representantes lleguen a acuerdos con la comuna, todos los nicas serán aislados.

“Dicen en la municipalidad que todos los nicas vamos a ser apartados. No entiendo si nosotros le hemos enseñado a los ticos a trabajar porque cuando yo conseguí este tramo hace como ocho años, aquí no habían ticos, sólo nicas”, manifiesta.

Elízabeth Pravia, expresó que en enero insistirán en seguir dialogando con el alcalde Araya. “La municipalidad ofrece hacer ferias los fines de semana pero el lugar que propone es fuera de San José y ahí sí que nos morimos de hambre”, lamenta.

En tanto, doña Fanny Gómez, nacida en Managua, dice que “si la municipalidad quita nuestras casetas, nos tiramos a vender escondido a las calles, cargando la mercadería”.

Sin embargo, Araya ha manifestado que todo tipo de venta ilegal será eliminada de San José y los productos serán decomisados.

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