ESPN
Creció casi en las sombras del parque Fenway. Como estudiante, estuvo presente en el primer juego de la Serie Mundial de 1986.
En otras palabras, Theo Epstein es un fanático más. Cuando se convirtió en el gerente general de los Medias Rojas hace dos años, no llegó como alguien extraño.
Pero Epstein dejó de ser un fanático el día en que se hizo cargo de las operaciones del beisbol. No olvidó ni la historia ni la tradición de sus recuerdos. Pero sí perdió el sentimiento.
Eso fue más que evidente cuando colocó a Manny Ramírez en la lista de jugadores disponibles.
Eso fue evidente cuando pasó mitad de la temporada pasada intentando cambiar a Ramírez por Alex Rodríguez de Texas. Y fue aún más claro cuando Epstein se enfrentó a los fanáticos diciéndoles que Nomar Garciaparra, el jugador más popular de esta generación, había sido cambiado.
Epstein entendía que la defensa debía mejorar para que los Medias Rojas tuvieran chance en la postemporada.
Ahora, después de haber conseguido la primera Serie Mundial en 86 años, una nueva serie de jugadores confronta a Epstein. Su equipo tiene a 16 agentes libres, incluyendo a cuatro estrellas —Pedro Martínez, Jason Varitek, Orlando Cabrera y Derek Lowe—.