Armando Lau Gutiérrez
La actitud arrogante y prepotente del señor Dan Fisk, enviado especial para asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos de Norteamérica, para con Su Eminencia cardenal Miguel Obando y Bravo es condenatoria, desde todo punto de vista de Derecho Internacional. Pero, tampoco se aprueba que la alta jerarquía de la Iglesia Católica ande coqueteando con los ex presidentes, Daniel Ortega y el reo Arnoldo Alemán, a sabiendas que aquí, internamente, dichos señores son los responsables de la debacle socioeconómica que sufre el país.