En letra pequeña

Fabián [email protected]

ALCALDÍA ROBADA

Robo. Hurto. Escamoteo. Engaño. Ratería. Rapacería. Abuso. Fraude. El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua da tantas opciones para llamar a lo que sucedió con la Alcaldía de Granada, que resulta ridículo darle otro nombre. Éste es uno de esos casos donde la jerga jurídica se contradice con el sentido común. La administración sandinista de la Alcaldía de Granada podrá tener todos los visos legales que se quiera, pues ellos hicieron las leyes y las interpretan a su antojo, pero no por eso deja de ser un robo el que cometieron. ¿Hay robos legales entonces?

PLUMAS EN LA BOCA

La suerte de 35 mil votantes se jugó en una sola acta. Y ahí es donde ocurrió lo más raro que en materia de elecciones yo he visto en mi vida. Aparecieron dos actas. Las dos tenían exactamente los mismos números que daban por ganadora a la Alianza por la Republica (Apre). O sea, nadie pone en duda que el Apre tuvo más votos que el Frente Sandinista. La única diferencia entre una acta y otra es que en una de ellas aparecía sólo una firma, la del fiscal sandinista, y en la otra aparecían las firmas de todos los fiscales, incluyendo al sandinista. O sea, es lógico sospechar que alguien introdujo una acta falsa. Y es aún más lógico sospechar que la introdujo el único que aparece firmando una de ellas. Sin embargo, los magistrados del Poder Electoral, los grandes jueces, antes que pensar, prefirieron anular los votos de toda esa Junta Receptora y con ello adjudicar la Alcaldía de Granada al partido que todavía tiene las plumas de la gallina robada en la boca. Premio al truhán.

GUARDIANES PARTIDARIOS

Podrán argüir los magistrados que se basaron en la ley. Pero también es cierto que la ley les daba posibilidades de dejar el asunto claro, dado lo que estaba en juego. ¿Por qué no se entrevistaron con el fiscal sandinista para que explicara por qué en una acta firma con todos y en la otra firma en solitario? Si el voto ciudadano es sagrado ¿por qué no se hizo un nuevo recuento de los votos? Aceptémoslo, en Nicaragua no hay una institución electoral, sino guardianes de dos partido simulando un juego electoral.

EBRIA VICTORIA

En una peligrosa, y creo no muy real ola triunfalista, el Frente Sandinista está usando lo que considera su aplastante victoria electoral como cheque en blanco para una nueva reedición del pacto con los liberales. Se están sirviendo leyes con cuchara grande, se distribuyen cargos entre los fieles y hasta se habla del envío de Arnoldo Alemán a su hacienda. ¿Fue por esto que votaron quienes marcaron la casilla dos de las boletas electorales?

AVISADO

Si se llegara a concretar el envío de Arnoldo Alemán a su hacienda, que no venga por favor el juez David Rojas, a salir con la muletilla de “actué apegado a Derecho”. Es que ya sería demasiada casualidad que siempre que hay negociaciones, Alemán se mueve. Ya sea a la Modelo, si fracasan, o a El Chile, si los sandinistas se salen con la suya.

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