Mario José Moncada
El ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Mario Arana, confirmó ayer que una eventual exclusión definitiva de República Dominicana del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana (DR-Cafta), obligaría al Ejecutivo de Nicaragua a enviar a la Asamblea Nacional (AN) un nuevo proyecto de ley de ratificación del acuerdo comercial.
La semana pasada Estados Unidos anunció la exclusión de momento de República Dominicana del DR-Cafta, debido a la reciente decisión del país caribeño de aprobar un arancel del 25 por ciento al jarabe de maíz importado desde suelo estadounidense.
Arana, quien la semana pasada viajó a Washington para entrevistarse con funcionarios de la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR) y representantes del Congreso, abogó por una pronta solución al conflicto.
“Creo que los dominicanos tienen un mes para ver si resuelven el problema, porque si no es así van a quedar fuera definitivamente, pero aún existen posibilidades que se mantengan dentro del acuerdo”, dijo Arana al ser consultado por LA PRENSA.
Indicó que sería “desafortunado” si finalmente República Dominicana queda fuera del acuerdo.
Recordó que el proyecto de ley enviado a inicios de octubre a la Asamblea Nacional (AN) incluye a República Dominicana, pues fue el acuerdo firmado en agosto en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington.
En caso extremo que los dominicanos queden fueran en definitiva del acuerdo de libre comercio, el Ejecutivo nicaragüense tendría que enviar al Parlamento el acuerdo inicial firmado en mayo sólo entre los centroamericanos y los estadounidenses.
“Pero tenemos la capacidad de resolver el tema rápidamente. Por lo que se tratará de enviar un acuerdo sin los dominicanos, si ese fuera el caso”, aseguró Arana.
SIGUE CABILDEO
El funcionario señaló que durante su viaje a Washington le confirmaron que la administración del presidente norteamericano, George W. Bush, estaría enviando el texto del acuerdo comercial al Congreso durante el primer semestre del 2005, por lo que la aprobación del mismo sería una realidad entre junio y julio.
“Creo que en general hay un ambiente positivo, favorable al Cafta, pero se tiene que trabajar por conseguir entre 20 a 30 votos que nos hacen falta en el Congreso”, dijo Arana, quien indicó que durante su viaje se entrevistó con Chris Padilla, enlace del USTR con el Congreso.
Los votos que aún están pendientes de asegurar en el Congreso norteamericano, son en su gran mayoría de congresistas del Partido Demócrata, pero también figuran algunos del Partido Republicano, del propio presidente Bush.
El diputado miembro de la Comisión Especial de Tratados de Libre Comercio de la AN, Jaime Morales Carazo, aseguró que mientras se resuelve el conflicto entre los dominicanos y estadounidenses, dicha comisión seguirá con su proceso de consultas para emitir un dictamen sobre la ratificación del DR-Cafta, pues destacó que para Nicaragua el mercado más importante es Estados Unidos.
Estimaciones del Mific indican que durante los primeros 15 años de vigencia del acuerdo, las exportaciones nacionales al mercado estadounidense pasarían de 225.3 millones a 729.6 millones de dólares.
CRITICAN EXCLUSIÓN
Líderes hispanos, entre ellos empresarios y políticos, manifestaron ayer su apoyo al DR-Cafta, durante un encuentro celebrado en Nueva York al que asistieron los embajadores de los cinco países de Centroamérica en Estados Unidos, según indicó la agencia internacional de noticias EFE.
El miembro de la Asamblea Estatal, Adriano Espaillat, y el congresista demócrata, Charles Rangel, criticaron la exclusión de República Dominicana. «El remedio no es dejarlos fuera de un acuerdo comercial sino buscar una solución dentro de la Organización Mundial de Comercio”, dijo Rangel.