Byron Molina
Los liberales analizan su derrota en las pasadas elecciones, pero no comprenden el por qué de la gran abstención. Yo creo que son suficientemente inteligentes para saber que el pueblo está cansado de lidiar con políticos prepotentes. Es tanto el desprecio que les tiene la gente que prefiere caer de nuevo en manos de los sandinistas, olvidándose que éstos son los culpables de toda la desgracia que venimos arrastrando desde los años ochenta. ¡Qué barbaridad!
Lo primero que tienen que hacer los liberales es un mea culpa y darse cuenta que lo del 7 de noviembre fue un clarinazo para las elecciones del 2006. Hay que buscar en cada Departamento sabia nueva, gente honesta que no piense en huesos y prebendas, sino en el bienestar del pueblo, dejando a un lado la codicia.
Desde ahora hay que pensar en la unión total del pueblo nicaragüense para las elecciones nacionales del 2006. Si no lo hacemos volverán los años ochenta, cuando ni siquiera podíamos dormir tranquilos. Si el sandinismo llega de nuevo al poder, estoy seguro que van a recetar paredón y cosas peores. Hay que pensar en el bien de nuestras familias.