María Acuña Herrera
Una vez más el Parque Histórico Nacional Loma de Tiscapa fue escenario de un derroche de habilidades artísticas.
Esta vez los protagonistas fueron niños, adolescentes y jóvenes procedentes de la cuna del folclor, Masaya, quienes recibieron ovaciones y aplausos durante más de 40 minutos que duró su presentación.
Esta actividad se inscribe dentro del marco de celebración de las fiestas patronales de Masaya, en honor a San Jerónimo.
“Las piezas interpretadas son de bailes típicos de nuestro departamento, como la pieza El Gigante, El mate amargo, La pelota, El posteado, entre otras”, detalló María Dolores Solís, quien llegó en representación del matrimonio compuesto por Auxiliadora Valle y Manuel Silva, destacados folcloristas e instructores del grupo de bailarines compuesto por más de 30 danzarines.
El evento es uno de los que organizará cada domingo la Alcaldía de Managua, en Tiscapa, donde distintos grupos folclóricos han llegado a presentar lo mejor de su ciudad.
“El propósito es fomentar el amor al arte, la historia y la cultura, no sólo de la capital sino del resto de departamentos”, explicó el historiador Roberto Sánchez Ramírez, secretario ejecutivo del Parque Histórico Nacional Loma de Tiscapa.
“Hubo dos ocasiones en las que se suspendieron (las actividades) por el mal tiempo, pero ahora que entra el verano las haremos religiosamente todos los domingos”, dijo Sánchez, también miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.
DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE EN VíDEO
Luego de la presentación de los bailes típicos, los asistentes disfrutaron de cuatro vídeos escogidos bajo el concepto de “Nicaragua Alerta Verde”, organizado por la Fundación Luciérnaga.
Érase un país verde, fue uno de los documentales en que se abordó la problemática del despale indiscriminado en la región norte del país.
En El espejo roto se demostró la situación crítica de los ríos, lagos y lagunas de Nicaragua.
La contaminación ambiental ocasionada por las emisiones de gases en el municipio San Rafael del Sur y sus consecuencias en los habitantes, fue presentada a los asistentes bajo el nombre Lo que el viento nos dejó.
En lo que respecta a la fauna nicaragüense, el lugar lo ocupó Las tortugas también lloran.
Aquí se destacó la importancia de preservar las especies de estos animales, ya que Nicaragua tiene dos de las siete playas en el mundo a donde llegan a desovar miles de tortugas.
Cada documental tuvo una duración de 23 minutos.
“La idea era hacer conciencia entre los asistentes, de la importancia de preservar nuestros recursos naturales, incluyendo fauna, flora y medio ambiente”, expresó Marjourie Aróstegui, vocera de la fundación, quien agradeció la oportunidad que les ofreció la Alcaldía de Managua para compartir con los ciudadanos estos documentales realizados por Félix Zurita.
MEJORANDO EL NIVEL CULTURAL
Los asistentes expresaron su satisfacción por la actividad organizada.
“La realidad de las cosas es que no teníamos un lugar a donde ir y disfrutar del arte, la cultura y la historia reciente de nuestro país”, destacó María José Altamirano, quien llegó acompañada de sus cuatro hijos.
Álvaro Arancibia, otro de los visitantes, resaltó el hecho de disfrutar y aprender más sobre su tierra sin que implique un costo económico.
“Me parece una decisión muy acertada de las autoridades, el haber restaurado este lugar que se ha convertido en un vehículo para elevar el nivel cultural no sólo de los que viven en Managua, sino de los ciudadanos de todo el país”, comentó Arancibia.