- El criminal se ensañó primero con una niña de cinco años, a quien violó y luego estranguló. También mató a la madre de la menor en un desborde de crueldad nunca antes visto en la comarca La Trinchera, en Boaco
Carlos Martínez Morán
La noche empieza a caer y mientras el cielo se cubre lentamente de estrellas, María de los Ángeles Arróliga, de apenas un año y medio de nacida, se aparta de los otros niños que juegan en el patio y camina en dirección a un riachuelo.
Desde hace unos días ella se encuentra bajo el cuido de su abuelita materna Margarita Miranda Vega, en una casa de madera, con piso de tierra, que se está al pie de una colina en las montañas de Boaco.
La pequeña se inquieta siempre que llega la noche porque cree que a esa hora su mamá, Milagros del Rosario Arróliga Miranda, llegará a arrullarla en sus brazos. Pero la mujer no aparece por ningún lado porque hace unos días fue asesinada junto a su niña de cinco años, M. M. A., en la comarca La Trinchera.
El día que las víctimas fueron sepultadas, la pequeña María de los Ángeles vio a su madre y a su hermana partir al cementerio dentro de un mismo ataúd, pero todavía no logra discernir la tragedia. “Ella cree que su mamá volverá, y por eso cuando empieza a caer la noche deja de jugar y se va solita al río a esperarla. “A veces escuchamos que la llama ‘Mila’, ‘Mila’, ‘Mila’ (de Milagros), pero al ver que nadie le responde, se regresa triste. En la casa tratamos de darle el cariño y la comprensión que ella necesita para que se sienta bien, pero no es lo mismo. Ella necesita a su mamá, y aunque sabe que está muerta la sigue esperando todas las tardes”, explicó con amargura y dolor su anciana abuela.
Milagros del Rosario Arróliga Miranda y su niña fueron asesinadas el 5 de noviembre pasado, por un sujeto identificado como Modesto Martínez Duarte, en la comarca La Trinchera, situada a unos 15 kilómetros al norte de Camoapa.
Ese día Martínez Duarte, ex trabajador de la familia de las víctimas, llegó a la casa de la joven en la cima de una montaña. Aprovechando que ella se encontraba lavando ropa en una hondonada, a unos cincuenta metros, entró a la vivienda donde sólo se encontraban sus hijos, un niño de 30 días de nacido, la pequeña María de los Ángeles y su hermanita de cinco años. A esta última la violó hasta dejarla inconsciente. Luego tomó un rifle 22 que había en la casa y se dirigió al sitio donde Milagros del Rosario realizaba la labor doméstica. Pero al salir de la casa se encontró con Juana Palacios Solano, una vecina de la ahora fallecida, quien sorprendida por la presencia del hombre le preguntó qué hacía en la vivienda. En respuesta Modesto Martínez le realizó dos disparos que le impactaron uno en el pecho y otro en la mano izquierda.
Palacios Solano, de 54 años, fue llevada al Hospital José Nieborowski, de Boaco, después de superar múltiples problemas que le ocasionaron en su traslado la lejanía y lo accidentado del terreno.
“Yo estoy viva por obra y gracia de Dios. Ese hombre es muy malo. Me quería matar a mí también”, señaló la mujer aún traumatizada por la tragedia.
Desde su cama de enferma explicó que el día del suceso iba llegando a la casa de Milagros del Rosario a cuidarle a sus niños. Cuando estaba a unos pasos de la puerta se sorprendió al ver que de uno de los cuartos Modesto Martínez Duarte, de 21 años, salía corriendo con un rifle en la mano.
“Yo le pregunté ‘qué hacés vos aquí’. Pero no me respondió. Sólo me apuntó y me disparó dos veces”, dijo. Con mucha dificultad, debido al dolor de las lesiones, la señora señaló que para ese momento Martínez Duarte ya había violado a la niña de cinco años en uno de los cuartos y que no esperaba su visita en la vivienda. Por esa razón, al verla llegar se dio cuenta que la mujer se enteraría de lo que había hecho con la niña. Trató de matarla para que no pudiera contar a nadie lo ocurrido.
Palacios Solano explicó que por los impactos de las balas ella cayó herida y el hombre creyéndola muerta continúo en dirección al sitio donde Milagros lavaba tranquilamente. “Pero yo me levanté y salí corriendo para pedir ayuda. Cuando cruzaba unos cercos de alambre miré que el hombre la tenía del pelo. Milagros luchaba con él para soltarse y escapar, pero fue imposible. Yo seguí corriendo tratando de huir de ese lugar y sentía que las fuerzas me faltaban debido a la pérdida de sangre. Me dolía el pecho y todo me daba vueltas”, relató.
Agregó que después escuchó un disparo y al voltear observó que Milagros trataba de apoyarse en el tronco de un árbol. “Después cayó de rodillas y ya no se movió”.
La única testigo relató que después del disparo el hombre regresó corriendo a la casa, pero al notar que ella había escapado la persiguió hasta darle alcance y con un pedazo de mecate que utilizan en la finca para enrejar terneros trató de estrangularla. “Pero ya mis hermanos que estaban sembrando cerca de ese lugar le gritaron que no me hiciera daño”. Al verse descubierto, Modesto parece que sintió miedo y salió corriendo a la casa. Mató a la niña de cinco años y huyó con el rifle y una grabadora de Milagros, indicó con dificultad.
Vecinos de las víctimas informaron muy conmovidos que cuando llegaron al lugar de la tragedia encontraron a la niña colgada de una solera, con su blusita rosada totalmente rasgada y desnuda de la cintura hacia abajo. El niño de 30 días de nacido estaba en llanto, cubierto con trapos desordenados, y debajo de una cama encontraron a María de los Ángeles temblando de miedo y llorando en silencio.
“Parece que ella vio toda la grosería que ese hombre le hizo a su hermanita y por miedo se metió debajo de la cama. Yo creo que si no hubiera hecho eso, a ella también la hubiera matado”, comentó Margarita Miranda Vega, madre y abuela de las fallecidas.
Señaló que la tragedia fue un duro golpe para su familia, pero considera que el sufrimiento que siente la pequeña María de los Ángeles es mucho mayor, pues todavía no se acostumbra a la ausencia de su madre y todas las tardes la espera en el sitio donde la joven madre acostumbraba llegar. “La niña a veces se despierta llorando. Me señala con el dedito que la lleve al río porque cree que ahí está su mamá. Otras veces señala a las estrellas. No sé qué vamos a hacer con toda esta situación”, explicó llorando la anciana.
Agregó que su nieto, de apenas 30 días de nacido, se encuentra con sus abuelos paternos, en Camoapa.
Vidal Antonio Arróliga, su yerno, decidió llevárselo a la casa de sus padres porque consideró que en esa comunidad estaría más seguro.
La Policía de Camoapa procedió a la búsqueda del criminal por diversos lugares en las montañas de Boaco, pero su captura ha sido imposible. De acuerdo a las investigaciones, las autoridades consideran que el móvil del horrendo crimen fue el robo, pero Vidal Antonio Arróliga, esposo y padre de las asesinadas, indicó no estar de acuerdo con esa hipótesis.
A su criterio, el doble crimen fue una venganza de una persona con quien hace algún tiempo tuvo un fuerte altercado. Este individuo, a quien no quiso identificar, llegaba a su finca en la comarca La Trinchera a causarle daño a sus animales y a talarle los árboles por puro gusto.
“Él llegaba a cualquier hora de la noche donde estaban mis animales y me les quebraba las patas. A otros me los dejaba heridos en el lomo. Me estaba causando mucho daño”, dijo sin explicar los motivos por los que esa persona actuaba de esa manera.
Agregó que sus animales continuaron apareciendo muertos en la montaña, hasta que una vez resolvió investigar lo que estaba ocurriendo y alistó su arma de fuego para salir en la noche en búsqueda del malvado. No tardó mucho tiempo en encontrarlo en una hondonada, pero al parecer aquél se enteró primero de su presencia y le realizó un disparo que no logró acertar. Al responder el fuego Vidal Antonio le hirió en el abdomen y a partir de ese momento surgió la enemistad.
(Con la colaboración de Auxiliadora Martínez)
Enemigo seguro
* Vidal Antonio Arróliga, esposo y padre de las víctimas, informó que hay una persona con quien sostuvo un altercado, que le aseguró que un día vengaría aquella ofensa.
* Agregó que ese percance ocurrió hace unos cuatro años atrás y que como el tiempo había transcurrido normalmente pensó que todo estaba olvidado.
* Pero hace unos meses constató que estaba equivocado, pues unos vecinos de la comarca La Trinchera le habrían advertido que su enemigo le estaba preparando un duro golpe. “Cuídese amigo, me dijeron esas personas, porque ese hombre dijo que le iba a dar donde más le dolía”, indicó.
* Vidal Antonio Arróliga señaló que a partir de ese momento tomó todas las precauciones necesarias para no dejarse sorprender.
* “Pero qué iba yo a imaginar que ese hombre preparaba algo y se iba a desquitar con mi mujer y mi pobre niña”, expresó con voz quebrantada.
* Agregó que de acuerdo a sus investigaciones, su enemigo escogió para la ejecución de su venganza a uno de sus ex trabajadores, Modesto Martínez Duarte, a quien supuestamente le pagó cierta cantidad de dinero para que matara a Milagros del Rosario Arróliga Miranda y a su niña de cinco años.
* “Realmente me quitó lo que yo más quería: mi familia. Ahora estoy adolorido y espero que la Policía lo capture y que se haga justicia porque esos crímenes no pueden quedar impunes”.
* Según Arróliga, el supuesto matón trabajó en su finca durante algún tiempo cuidando el ganado. Un día se molestó porque le llamó la atención ya que lo encontraron varias veces maltratando a los animales. Se marchó de la finca muy molesto, pero antes de alejarse el sujeto habría dicho en tono ofuscado que se sentía ofendido por el altercado y que “eso no se iba a quedar así”.
LESIONADA SE RECUPERA
Juana Palacios Solano, sobreviviente de la agresión criminal de Modesto Martínez Duarte, se recupera satisfactoriamente en el Hospital José Nieborowski.
El doctor Luis Marenco Mendoza, jefe del servicio de Ortopedia y Traumatología de ese centro asistencial, informó que pese a la gravedad de la lesión su condición es estable.
Explicó que la paciente, de 54 años, ingresó la noche del 5 de noviembre, presentando un orificio de bala por debajo del cuello y una lesión en la mano izquierda.
Uno de los disparos le lesionó el pulmón derecho y la bala le quedó alojada en el tórax.
Debido a la gravedad del caso “fue sometida inmediatamente a una operación quirúrgica para ayudarle a expulsar la sangre del pulmón afectado”, explicó el doctor Marenco Mendoza.
Agregó que ambas lesiones son compatibles a las que provocan las balas de arma de fuego calibre 22.
ASESINO EN SERIE
Modesto Martínez Duarte, supuesto autor del doble asesinato en perjuicio de Milagros del Socorro Arróliga Miranda y de su niña de cinco años, estaría involucrado en otros crímenes ocurridos hace unos años y que han quedado en la impunidad, porque nunca lograron identificar a los responsables, aseguró el esposo y padre de las fallecidas, Vidal Antonio Arróliga, quien no descarta que el matón regrese por otra víctima.