Libertad política y civil

José Adán Rodríguez Castillo

Si la Libertad se entiende por una absoluta franqueza para hacer cada individuo lo que más le convenga a sus intereses, a sus necesidades y sus caprichos, mientras los hombres permanecen en sociedad vendrían a ser esclavos.

En las selvas es únicamente donde el hombre puede gozar de este privilegio salvaje. Entregado a sus propias fuerzas no alcanza más sino aquello que éstas le ofrecen. Nada debe a los otros, pero tampoco tiene ninguna cosa que esperar.

La libertad civil se entiende como aquel estado en que el hombre no es comprimido por ninguna ley sino aquella que conduce en gran manera a la pública felicidad.

Notemos muy bien que cuando hacemos lo que queremos usamos la libertad natural; más cuando hacemos lo que queremos y esta voluntad es conforme al interés de la comunidad a que pertenecemos, entonces es que propiamente disfrutamos de la libertad civil, es decir, de aquella sola libertad que debe desearse en un estado de sociedad civil.

Reducidos los hombres a vivir en ciudades se extendieron poco a poco a muchas poblaciones; y de aquí nacieron grandes asociaciones donde reina un mismo interés, una estrecha unión y un mismo lenguaje que las constituyen en lo que se llama Nación o Estado.

Determinados a explicar en qué consiste la libertad en sus diversas modificaciones, reducimos lo anterior a un término más limitado. Por libertad política entendemos la libertad de la nación, libertad civil llamamos la libertad del ciudadano.

La primera consiste principalmente en la independencia de la nación, aquélla que cae en la dominación de otro pueblo diferente, basta para que ésta deje de ser libre. Por ejemplo, Irlanda cuyo reino por su unión con la Inglaterra dejó de ser libre, resulta de aquí que el Estado sólo padece, pero el ciudadano es libre.

Hispanoaméricaluchó con justicia sólo por la libertad del Estado, los ciudadanos en su totalidad combatieron por ella, pero aspirando a la libertad civil que bajo el yugo de sus antiguos opresores no pudieron disfrutar jamás. España no satisfecha de tiranizar sus colonias, atacaba también la libertad civil, porque los colonos no tenían parte en su legislación y que por más de 300 años fue blanco de las vejaciones más crueles. Lograda sus independencias cayeron bajo el yugo del caudillo criollo, por lo que está claro que por muy grandes que sean los males, no hay comparación con los que sufre un pueblo donde no hay libertad civil.

Los derechos del ciudadano consisten en el libre uso de sus propiedades, en ser protegido por la autoridad general, en que se le administre con imparcialidad la ley. Por consiguiente de la recta administración de justicia depende el honor, la vida y la fortuna del ciudadano, su libertad estriba casi enteramente de los jueces si éstos poseen alta moral y alta ética, lo contrario es que la libertad civil a cada paso es atacada por la administración judicial, si los jueces son corrompidos y el ciudadano puede perder sus bienes y su honor en fin, ser arrastrado a una prisión infame por la voluntad de un magistrado prevaricador. El pueblo observa hasta dónde puede apurarse la paciencia y lo sumo de la opresión puede llegar. Pueblos unidos que a costa de tanta sangre derramada han probado que desean la libertad. Hay que velar siempre sobre la conducta de los jueces, no olvidemos lo que sufriste de los antiguos, examinad la de los presentes: “juzgad y comparad”.

El autor es agricultor

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí